El acróbata 

(Una aproximación crítica al paradigma del equilibrio, considerado como una opción artificial, aunque también, otras cuestiones igualmente discutibles)

“…pero es juego riesgoso tomar parte en la vida…”

Cesare Pavese

I

No será (probablemente) tanto la audacia del gran salto

Como la permanencia en el espacio

La virtud del vuelo

Su idea, 

Una cuestión de estilo 

Lo que no se ve que existe en lo real del aire

No tiene músculos ni huesos

Es etéreo apenas,

(el caminar es sólo el arte de la espera)

Un sufrimiento.

Un disfraz

¿Es acaso su saber de pájaro lo que sorprende? 

II

Y mientras se es acróbata…

Si no ese instante…

Día por día

Apartados los escombros…   

(palabra antitética cuyo efecto nocivo y función de lastre es intencional)

Sin ninguna esperanza

Sin ninguna certeza innecesaria  

III

Hay signos en el aire

El acróbata sube por la escala de soga 

Es el anteúltimo estadio, 

No es humano todavía,

Plenamente…

(… hasta el último peldaño)

IV

Recién entonces decenas de perfectísimas máquinas luminosas

(mientras tanto allá abajo)

Ondulan con sus balanceos

Imperceptibles parpadeos, descargas eléctricas envían mensajes

… destellos de palabras a medio pensar

Inesperadas

Sugestivas

Burdas

Maliciosas

Irreconocibles

Disciplinadas

Flotan en el murmullo de puro sentidos…   

(doxa” distinta de “episteme”)

Bellas e inconclusas

(enmascaran la realidad pero no tanto)

En la oscuridad

Para que no sea posible

Distinguir al muriendo

Que no percibe la virtud en el salto mortal  

(emoción, es la otra orilla)

Ni escucha el grito del torturado

Ni ve el azul del “cuartito azul”

Ni oye el mar de Debussy

Ni algún motivo para contar estrellas en la noche espesa de Barracas o Estambul

Ni el…

Ni…

Y en ese instante…

Los exiliados  también… perplejos 

(ignoran las formas del regreso, imposible)

VI

Inusitadas paralelas

Perpendicular  

Horizontal

Oblicua

Abandona el brazo extendido como si no hubiera ni sangre

Es una eternidad de adioses y de riesgos  

(una danzavida) 

VII                                     

Desafía   

La ley

La obediencia debida

La marcha forzada

(el cuerpo a tierra)

El contrapeso

La regla de tres 

La hora del te 

Los zapatos de buzo

(el sobreentendido)

El mal entendido

El marco de los cuadros                                                         

(donde yace la última palabra)

El debe y el haber

La idea de mañana

El yo sin nosotros

(la vida perdurable… sin encrucijadas)

VIII 

Los otros algunos, casi siempre

Aplauden a rabiar la supuesta agonía, no saben del idilio y su contrapartida…

Mientras él, inclina su cabeza en el trapecio como el único artificio estudiado

Sin desconfianza

Sin arrepentimientos

Sin pasado 

(… una retórica de verbos alusivos)

IX

Algunos espíritus porfiados construyen escaleras de nudos…

Algunos espíritus humildes creen ver a Dios y sonríen

Algunos espíritus con el sentido común desarrollado 

Y conocidos vecinos de barrio acomodado, 

Sugieren no mirar 

Ni atreverse 

Ni admirar en secreto 

Ni guardar en la memoria

… cultivan la cautela…

(… el porsiacaso)

Otros espíritus no del todo acostumbrados tienen ensoñaciones 

Cuando al día siguiente van en el subte a sus trabajos.

Por último los niños (quizás solo algunos)

Saben…

(… que es un hombre que vuela)

Juan Mezquita

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