Festivales Volk

Fragmento de John Fahey’s How Bluesgrass Music Destroyed My Life.
 

 

Hubo una época en que las universidades y otras instituciones solían hacer posible lo que se llamaba festivales folk. Esto era en los días en los que aún quedaban algunos

VOLK

por ahí. La cultura les venía por tradición oral. Habla que te habla. Canta que te canta. Etc.

Hoy en día por supuesto a todo el mundo la cultura le viene de los televisores y de las computadoras y a veces de los libros y de los espectáculos, como los recitales, pero principalmente de los televisores.

Hoy las cosas se han normalizado y todo el mundo piensa igual. Así que ahora, o al menos muy pronto, ya no habrá más guerras, o pestes o inundaciones o pobreza o casi nada de nada, porque no habrá desacuerdos sobre nada porque todo el mundo estará de acuerdo sobre todo.

En ese momento, y solo en ese momento, podremos estar seguros de que todo está muy bien y de que la buena onda está aquí para quedarse.

Hay que darle unos años más y así será.

Bueno, a algunas personas no les gusta la armonía y prefieren la disonancia.johnfaheyfahey

Incluso van por ahí juntando disonancias, desacuerdos, denegaciones, desuniones, discordias, desmembramientos, desfiguraciones, desintegraciones y así, y así, y así, y así.

Y ponen todo eso que encuentran en las computadoras. Antes usaban ficheros.

Y si se puede oír, lo graban con un grabador o algo.

Y a algunas personas de verdad les gustan esas cosas raras y pagan mucho para hacer bibliotecas y preservar esas porquerías para el futuro.

Me ha pasado que me lo contaran esas mismas personas.

A las que les dicen, y escuchen esto,

VOLKLORISTAS.

¿Increíble no?

Dejen que les cuente lo que uno de estos

VOLKLORISTAS

me dijo.

Esto es lo que me dijo.

Me dijo que se estima, y que siempre ha sido así, que la segunda fuente de sabiduría, la segunda autoridad después de la religión es el almafolk. El folkmóvil.

“Ves,” dijo, “esta gente, los volks, se han liberado del peso de los medios de información masiva de hoy. Ellos inventan su propio material para ellos y para partidos y organizaciones sociales como la iglesia y otros lugares así”.

Y dijo además que estos volks tienen en ellos su literatura y su música y poesía y letras y pinturas y esculturas y juegos y costumbres y todo eso —siguió diciendo que esta gente, ni siquiera sé dónde cuernos pueda existir gente así hoy día, pero siguió diciendo que hay una gran profundidad y sabiduría en el inconsciente colectivo de estos volks.

“Después de la religión,” dijo, “por supuesto”.

Y hay todo tipo de gente que cree eso, me dijo.

Entonces le dije que me mostrara uno.

Y entonces me mostró la letra de una vieja y estúpida canción country para bailar y unas cosas a las que le decía proverbios que generalmente se contradecían y no tenían ningún sentido, y saco un tocadiscos o algo así y me hizo escuchar

MUSICA VOLK

Y dale que dale que dale.

WOW!

Me escapé lo más rápido que pude.

Y si, a lo mejor tenía algo, una enfermedad.

Wow!

Y otro ano, no me acuerdo que ano, sucedió una rara coincidencia. Me llama un promotor, no sé, que me dijo que quería que yo fuese a una cosa, el

EL FESTIVAL VOLK DE BUFFALO

y queria que alli tocase la guitarra, en ese lugar.

Pagaban muy bien.

Asi que le dijhe que iria de todos modos, sabiendo que no soy Volk.

Necesitaba el dinero.

Bueno, no importa, fue en el 64 o en el 74 porque lo hicieron dos veces y me pagaron para que toque la guitarra en los dos y yo fui y toque.

Pero lo que no me acuerdo es en cual paso que cosa porque hace muchísimo de eso y los dos fueron bastante malos y en los dos me pasaron cosas horribles, y a otros les paso también, como por ejemplo que nos sentíamos muy cansados, exhaustos y es muy difícil acordarse de las cosas que pasaron cuando uno se sentía cansado y exhausto.

¿Se dan cuenta? ¿Se entiende lo que digo?

No me acuerdo del ano. Estaban terriblemente desorganizados y estábamos todos exhaustos y no nos dejaban ir a dormir a una hora normal, y no me acuerdo cual era. Pero si me acuerdo de algunas cosas que pasaron en uno de los recitales.

Llegué a Buffalo en tren casi a la hora justa y alguien me vino a buscar y me llevo directamente a los cuarteles centrales donde te dan un programa, una credencial y un mapa y un poco de dinero y eso.

Y después te llevan a otra parte, como un motel o un hotel, o te dicen “fuera de aquí”.

Bueno, yo decidí no hacer ninguna de las dos cosas. No, una vez que puse a salvo las guitarras en una pieza bajo llave, de donde despues tuve muchos problemas para sacarlas y demás, decidí sentarme cerca de la entrada del centro de operaciones. Así podría tal vez ver a alguien conocido o conocer a alguien que nunca hubiese visto.

Nunca se sabe.

Lo primero que vi fue un chico rubio y flaco de unos veinte, veinticinco anos con una Biblia aferrada al pecho. Como si fuese a escaparse, mientras tanto contestaba a las preguntas de unas mujeres jóvenes vestidas de manera intrascendente y con cara de estar enfermas.

Tenían la mirada como velada y un bosquejo de sonrisa leve y miraban al cretino de la Biblia con admiración. La sonrisa decía: “Sé algo que no sabes”.

Bueno, en realidad era más bien así: las chicas lo adoraban, el adoraba la Biblia y la Biblia estaba a punto de morir estrangulada.

¿Ven lo que digo?

Bueno, el tipo también podía ser un proxeneta y ellas prostitutas, pero no creo. Había muchas de esas personas por ahí pero no se estos tipos eran muy extraños y parecían no estar en su elemento y se los veía como con miedo a los demás y es por eso que andaban tan juntos y tan agarrados a la Biblia.

No vayas a soltarte de la Biblia! Cuidado!

¿Sabés a lo que me refiero?

Entonces vi entrar a uno de mis artistas favoritos, Bryan Bowers. Este individuo construye sus propios Autoharps y con frecuencia es catalogado como el mejor ejecutante del Autoharp en el mundo. Tiene una muy buena voz y logra un sonido de autoarpa excelente.

Por supuesto, él no es un estupido hillbilly, ni un volk o lo que sea. Él sólo pone a la gente en su lugar, sin simulacros. Vos sabes.

Pero no les importa. Ellos no pueden notar la diferencia. Y de todos modos no hay nadie alrededor, ¿así que a quién le importa?

Presente mis respetos a él después de que consiguió su paquete de horarios y mapas. Entonces una chica gorda más bien joven se volvió y dijo: “Hola Bryan, soy tu chofer. Voy a llevarte a un lugar tranquilo para que puedas afinar tus Autoharps y puedas relajarte un poco”.

“Perfecto” le respondió él.

“Sí, es parte del contrato. Será mejor ir para allá pronto “, dijo el Gordo. Ella le gritó a la chica en el mostrador, “Hey Bev, ¿cuál es la dirección a la que debo llevar a Bryan?” “587 Eglioclastic Street. Sabes donde queda?”

“No, pero la encuentro.”

Ja, ja, ja, ja. Las ultimas palabras fueron “No, pero la encuentro.” Ja, ja, ja, ja.

Pobre Bryan.

Así que se fueron.

Entonces vi a estos viejos negros Martin, Bogan, y Armstrong.

Este fue el Armstrong de “Blind Bluie Hooey.”

Había leído acerca de ellos. No fueron Volk tampoco. Pero a nadie le importaba.

Era sólo un concierto.

Vos sabes.

Estos muchachos habían estado tocando juntos en fiestas de blancos en la zona de Chicago desde hacía veinte años o más.

En su música no quedaba nada de Negritud. Habían estado tocando música blanca swing con guitarras, mandolinas, y violines. Su espectáculo no era excepcional.

Un concierto es un concierto.

Vos sabes.

El líder, Martin, toco el violín bastante bien a pesar de que sólo sabía un solo yeite. Pero él podría tocar en cualquier tonalidad asi que no le importaba. Llevaba una boina negro como simbolizando algún tipo de experiencia guerrillera pero nadie se percato de ese detalle.

Bogan se me acercó y se sentó frente a mí. Sonriendo me dijo ” Quiero cantar esta canción.”

Entonces cantó “My Gal Sal “.

El tipo sabía los acordes y tocaba la canción con un estilo orquestal, recorria todo el mango de la guitarra, de arriba a abajo como Les Paul.

Por supuesto, eso no hizo ninguna diferencia, seguia siendo “My Gal Sal “.

Y aunque los dedos de su mano izquierda recorrieron toda la guitarra no me sonaba muy diferente.

Todavía era

MY GAL SAL.

Y estaba bien. A mí me gusta

MY GAL SAL.

Por supuesto que no tiene nada que ver con la música popular, pero tampoco hizo nada más y nadie le importaba ya que estaba bien. Un concierto es un concierto.

¿Sabes lo que quiero decir?

Más tarde en la vida vi a Bola Sete hacer lo mismo, recorrer todo el diapasón con los dedos, pero era diferente porque a Bola le gustaba dejar que algunas de las cuerdas sonaran abiertas, es decir al aire, sin pisar los trastes.

Sonaba mucho mejor de esa manera porque el método de Bola Sete suma un montón de armónicos al sonido

. Con la llegada de “My Gal Sal ” Bogan me preguntó:

“¿Te ha gustado esa canción?”

“Sí, Ted, mucho. ”

“Bueno, tenemos que dar una serenata para todo el mundo antes del show. Eso es lo nuestro”.

Se refería a un “numerito”, por supuesto, pero no sabía lo que eso quería decir.

“Hasta la vista” dijo.

“Nos vemos más tarde”.

Buen tipo. Me gustaba.

Y me gustó “Mi Gal Sal ” también.

Dejame que te diga lo que hicieron. Tan pronto como todos ellos tenían sus prendedores salieron y se separaron individualmente o en parejas. Todos los estudiantes actuaron de la misma manera. Ellos vieron estos chicos como si hubieran escapado de una fábrica de tuercas.

Había muy poca o ninguna comprensión entre los dos grupos .

Los estudiantes miraron estupefactos.

Bueno, eso es lo que yo sentía cuando Bogan me cantaba.

¿Qué carajo?

 

***

Bueno, entonces yo pense en ir al Holiday Inn en Delaware Street y tomar una siesta antes de la cena y de la actuación de la noche.

De repente vi muy nervioso y molesto a Bryan Bowers y a su conductor volviendo exhaustos.

Zelda , el conductor, le gritó : “Oye, no he podido encontrar el área de práctica de Bryan. ”

” Oh , bueno, hay un montón de tiempo. Usted no se va hasta las diez . ¿Por qué no te vas a tu hotel y descansas un poco? ” Llamó a Zelda .

”No, no, por favor, no Zelda . No puedo soportarlo más. Por favor, por favor, me puede llamar un taxi” .

“¿Pero querrá marcharse y no confraternisar con sus hermanos músicos?”

“No, no. Por favor, me puede llamar a un taxi” .

Estaba a punto de llorar.

“Bueno, está bien, si esa es lo que desea.”

“Por favor, me llama a un taxi, por favor. Tengo que descansar. Por favor, no me de más vueltas”.

Se por qué. Cosas que te agarran de vez en cuando. Vale la pena estar ansioso en los días que tienes que tocar. Uno está rodeado por el enemigo.

Lo sé.

Ví lo que tenía que ver hasta que no pude soportarlo más y luego pedí un taxi también.

“¿No quieres conocer a todo el mundo?”

“Uh, no, no en este momento “, le dije de manera obsecuente.

“Más tarde “, le dije, sonriendo falso. ” Sólo quiero descansar un rato , así que puedo tocar bien esta noche . ”

Cuando llegué al motel, alquilé un coche así estaría más seguro frente al enemigo.

 

Esa noche teníamos un solo camarín para todos. Ensaye un poco.

Bogan llegó otra vez e insistió en cantar y tocarme “My Gal Sal”.

En realidad no era tan malo. Estaba empezando a recordar esa vieja canción y empezaba a gustarme.

A veces, en el camino sucedes pequeñas cosas agradables.

Por lo general no nos damos cuenta en el momento, pero suceden.

Esa es una bonita canción.

Well, they called her invidious Sal.

She was nobody’s one kind of gal.

Oh they say she lived in Love Canal

Where everything went so afoul.

 

Never on the level,

A student of the Devil

My gal Sal.

 

O algo por el estilo.

 

 

Finalmente llegó mi turno para tocar, camine hacia el escenario. El público aplaudió y ovaciono, yo me senté y hable con ellos durante un rato.
Hice algunas bromas y luego empecé a tocar.

Había un muy buen sonido. El público podía escuchar bien, y yo podía oir lo que tocaba, cosa que es aún más importante.

No te podes imaginar lo importante.

Porque, ¿cómo puede uno saber si se esta afinado o fuera de tiempo, si no puede escuchar qué demonios estás haciendo?

Así que de todos modos estoy cerca de cinco minutos en la primera canción, lo que fuera. Y algo pasó y de repente se murió el sonido. Yo no podía oír nada. Nadie podía oír nada.

Por supuesto que no era música Folk de ninguna manera. Yo no soy un músico Folk. Pero un concierto es un concierto. Correcto.

Así que les cuento a los pocos que me podían escuchar una historia. La misma historia que cuento cuando se rompe una cuerda, cuando el sonido se apaga, cuando cae una bomba, cuando hay una pelea o que alguien se vuelve loco y se desnuda o lo que sea.

Y esta es la historia que conté y es una historia real.
BIG JOE “EL TALADRO” WILLIAMS.

Siempre me había preguntado por qué le llamaban Big Joe “El Taladro” Williams Siempre me había preguntado.

Bueno, de todos modos, una vez estaba en el Club 47 en Boston, y yo estaba viendo y escuchando a Big Joe Williams, que supongo que en realidad se lo podría considerar un VERDADERO VOLK.

Mientras que estaba cantando y tocando se corto una cuerda.

Entonces, ¿qué hizo? Esto es lo que hizo. Metió la mano en su estuche de guitarra y sacó una nueva cuerda y un taladro pequeño mano.

Sí, es lo que dije, un taladro.

Así que tomó el taladro y perforo un nuevo agujero en la guitarra cerca del puente. Luego puso la cuerda en el nuevo agujero y la afino.

Nos miraba como si él fuese a conspirar con nosotros y a revelarmps el sentido de la vida.

El nos miró y dijo: “Ese es un truco que aprendí en Mississippi , ja, ja, ja, ja.”

Y entonces él cantó y tocó un poco más.

Su guitarra sonaba igual que como lo hacía antes.

Es lo mismo. Pero yo no quiero entrar en eso, porque eso es una historia diferente y un tema secundario, y yo hablaré de eso en otro momento.

Así que de todos modos después que termino su set, me acerqué y miré su guitarra. Estaba llena de agujeros, quiero decir llena de agujeros. Había muchos agujeros, de hecho, que me pregunté qué diablos le impidió explotar.

Ya sabes, me preguntaba qué diablos mantuvo todo en su lugar.

Y esa fue la historia que conté, una historia real.

Pero nadie se rió porque nadie podía oírme. Y esas personas que si me oían simplemente se quedaron perplejas.

El sonido estaba todavía muerto, así que traté de hacer una pequeña charla humorística con la audiencia.

De pronto, el gran sonido estaba de vuelta. ¡Madre mía!, pensé, ha terminado la tortura por esta noche.

Quiero decir, eso es lo que yo pensaba. Eso no es lo que era el caso, pero eso es lo que yo pensaba.

Todavía era joven e impresionable.

Y entonces el sonido se apagó de nuevo. Y se encendió y se apagó de nuevo.

“Mira, sonidista, eres el peor técnico que he visto. Estás matando mi set. ¿Esta es tu idea de diversión, imbécil?”

“Hey man, me has llamado imbécil?”

“Sí, imbécil. ”

“Intentalo de nuevo”

“Tal vez si arreglas el maldito sistema de sonido y lo dejas funcionando dejaré de llamarte ‘ imbécil ‘, imbécil” .

Yo estaba muy enojado.

“Deja de llamarme ‘ imbécil ‘”, dijo.

“Cabrón te llamaré imbécil el resto de mi vida, y le diré a todos mis amigos y a los tuyos que te llamen ‘ imbécil’, estúpido imbécil.”

“OK “, le oí gritar: ” Te voy a mostrar que es un imbécil “, y lo veo este imbécil de talla mediana acercándose a mí desde la parte trasera del auditorio.

 

DUELO EN EL “OK CORRAL”.

Así que empecé a mover las guitarras y los equipos de alrededor, de esa manera tendríamos un montón de espacio para luchar sin romper nada innecesariamente.

Yo estaba tan loco, y yo estaba dispuesto a matar a ese parásito.

Nadie debería pagar a este cabrón dinero por fingir ser un sonidista cuando en realidad no es un bueno técnico de sonido en absoluto.

¿Entendes lo que quiero decir?

Quiero decir que me sentía como si estuviera tratando de volverme loco del todo.

Me Torturaba.

Estaba a medio camino cuando el sonido volvió nuevamente.

“Es mejor que siga funcionando o te mato “, le grité a él porque estaba a mitad de camino por el pasillo hacia mí.

Yo estaba tan molesto que me temblaban las manos. Yo respiraba demasiado fuerte, pero después de tres o cuatro canciones todo volvió a la normalidad y el set terminó en un elevado plano vibracional. El público ovacionó fuerte.

Gracias a Dios. No sé pelear muy bien. Soy bastante fuerte y supongo que hubiese podido con él.

Estos son algunos buenos ejemplos de lo divertido que es ser un músico y salir a de a las rutas y tocar en varios lugares.

Sé un montón de otras historias y te las contaré también; pero ahora no.

Tal vez más tarde.

Oh, bueno, ya sabes lo que siempre me digo a mí mismo, cuando este tipo de cosas suceden me digo a mi mismo:

As you wander on through life,

Whatever may be your goal,

Keep your eye upon the doughnut,

And not upon the hole.

 

Esto es lo que se escribe en las paredes del baño antes del graffiti de:

“Kilroy was here

 

 

 

 

 Fahey – (traducción de Mariano Rodríguez).

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