Ensamble
de
improvisación “libre”.

por Ariel A. Ojeda

 

 

 

 

Advertencia; a los lectores de esta excelente revista virtual, teniendo conocimiento del alto nivel de las publicaciones con que cuenta el sitio, puesto que soy un curioso seguidor del mismo, me tomo una pausa para prevenirlos sobre las líneas del siguiente artículo.

El contenido del mismo es esencialmente informativo; creí oportuno aprovechar la ocasión para dar conocimiento sobre el grupo y las líneas de trabajo que en él se articulan, juzgando pertinente dejar para una próxima entrega el momento de participar con un texto de riqueza literaria o poética. Desde ya un agradecimiento como respuesta a la invitación de la revista.

Deconstrucción
Que un dispositivo, foucaultianamente hablando, ajeno al sistema, tome posición dentro del mismo permitiendo instaurar un espacio de producción de saberes, de subjetividad, partiendo de un fundamento de transversalidad en su funcionamiento y promoviendo la convivencia de diferentes expresiones; a la vista de un investigador atento, paralelamente a un evento artístico particular y de características propias de un cambio de paradigma, da cuenta de una carencia, da cuenta de un estado de emergencia. Emergencia en tanto que algo necesita ser tratado, tenido en cuenta, como también algo que emerge, que surge, que se hace visible.

Cuando Reinaldo Laddaga contesta en una entrevista a la pregunta referida a la orientación original de su libro -Estética de la emergencia- responde…

-Mi intención original fue encontrar vocabularios y modelos que me permitieran describir una cierta clase de proyectos que me parecían constituir lo más rico e intrigante de la producción estética de los últimos años, pero que eran, al mismo tiempo, particularmente difíciles de conceptualizar con los medios de los que disponemos en crítica de arte, de cine, de literatura-

Este dispositivo básicamente se plantea como objetivo tan solo permitir, dar lugar a la experiencia propiamente dicha. No se estipulan reglas de permanencia, de hecho, la idea es constituir un grupo en constante recambio, el único vinculo o acuerdo es el compromiso personal. Quizás para que esta introducción tome una dimensión diferente habría que agregar que el mismo tiene lugar en el ámbito de un instituto universitario superior de artes.

El eje de trabajo del grupo es la deconstrucción, la desnaturalización de los lenguajes propios al tiempo que se articulan y comparten elementos de los lenguajes de otras áreas, a fin de enriquecer la reformulación del lenguaje resultante. Recuperamos parte de la deconstrucción para darle una nueva visibilidad en hibridación con nuevos elementos que se suponen ajenos a la propia disciplina. En este espacio se ponen en juego la danza, la música, el teatro, el cine, las artes plásticas y la literatura.

Podríamos sintetizar el planteo enumerando algunos de los puntos que delimitan o más bien le dan forma al trabajo, independientemente del área desde donde se lo aborde; economía en el gesto, escucha profunda y atenta, percepción como nuevo virtuosismo, evitar lugares comunes. Y junto a esto, si es que es valida la denominación, algunas premisas; no existe el error los mismos son un disparador de la creación, no evaluar los resultados desde los parámetros tradicionales, disolución de jerarquías – mutación de roles, enfocar la creación en lo que se puede y no en lo que se debe.

 

Génesis

A mediados de 2009, luego de varios años de trabajo en improvisación libre, decidí intentar una práctica con una doble intención, de un lado trasmitir lo que venia experimentando hasta ese momento en forma personal y por otro, generar un intercambio que enriqueciera mi trabajo y alumbrara nuevas visibilidades. En esta etapa establecí una conexión e intercambio interesantes, obteniendo valiosas opiniones relacionadas con el proyecto de algunos destacados colegas con quienes estaba en contacto en ese momento como Osvaldo Vázquez y Leonel Kaplan entre otros. De quien también tomé valiosos conceptos que apuntalaron este inicio fue del reconocido percusionista francés Le Quan Ninh, más específicamente de su texto -Abecedario (incompleto) sobre la improvisación-. Este intercambio fue significativamente valioso dado el estado de cosas en relación a estas practicas, no tenia conocimiento de eventos similares en relación.

Lo particular de esta iniciativa fue llevarla a cabo dentro de un instituto universitario, donde, como en tantos otros de su especie, no había antecedentes de tales prácticas. Quería hacerlo con alumnos, y por otro lado, también impartía clases formales en el mismo. Durante varios meses estuve evaluando sobre quienes podían ser posibles interesados en la propuesta y como articularla. Convoqué a cinco músicos, alumnos en la mitad de sus carreras, de los cuales no tenía referencia alguna en improvisación, tan solo por intuición y en algunos casos por referencia de sus profesores, imaginé que tendrían un perfil acorde para el trabajo, sin embargo, luego la experiencia mostró no solo que estos alumnos se adaptaban perfectamente a la investigación, como lo harían los que más tarde vendrían, sino, que en general la propuesta resultaba sumamente interesante. Nunca imaginé una instancia pedagógica al respecto y menos aun proyectar la experiencia a un ámbito multidisciplinario, pero sin pensarlo y de a poco fue lo que comenzó a ocurrir y con resultados impresionantes.

Durante el año 2010 el grupo de trabajo se fue consolidando como así también la sistemática de los encuentros. Se realizaron un buen numero de performance y comenzó a existir interrelación con distintas expresiones artísticas, primero cine y teatro junto con música, y luego danza, artes plásticas y literatura, pero sin duda esto iba a tomar mayor fuerza. Durante los dos años siguientes, hasta la actualidad, el grupo extendió su vinculación fuera de la institución relacionándose con otros organismos y grupos artísticos independientes, compartiendo y articulando su sistemática, adaptándose a diferentes ámbitos y formas de trabajo.

Cabe destacar el apoyo institucional a esta propuesta no convencional en los últimos dos años, de hecho, entrará en funcionamiento a partir del año próximo un grupo de investigación que focalizará sus estudios en las experiencias y prácticas realizadas hasta este momento por el ensamble como una practica paralela, otra forma de subjetivación artístico educativa.

Este espacio de investigación tiene lugar en el aula mayor del I.U.P.A., Instituto Universitario Patagónico de las Artes anclado en la ciudad de Gral. Roca, institución donde conviven diversas ramas de expresión artística.

 

Improvisación como medio; acceder a una nueva forma de conocimiento.

La búsqueda es tanto personal como grupal, en tanto que aprendo del y con el instrumento; del medio, en pos de una fluida comunicación; estudio, comprendo, me empapo, de las búsquedas lindantes.

El resultado último es, para todos, la adquisición de ese nuevo conocimiento.

Sin al menos la actitud de llevar a cabo esta transducción, se plantean infinitos lenguajes antagónicos que atentan contra una posible pluri-pedagogía, aunque puede resultar sin problemas una composición.

No es condición de la composición la pedagogía, esta puede resultar autónoma; si lo es a la inversa. Dicha pedagogía exige el intercambio de material.

El mutar de roles constante elude el arrullo decadente de la repetición y la jerarquía sedentaria; al tiempo que propicia el dominio del intercambio.

La materia con que contamos resulta in-aprehensible y es susceptible, como condición de existencia, al cambio y si se quiere a la expansión.

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La del ensamble es una instancia netamente de laboratorio, en la cual se producen las búsquedas y los encuentros entre las diferentes disciplinas y los distintos lenguajes. El ámbito es propicio al debate, a la lectura, a la escucha y desde un inicio la pauta fue desdibujar los roles preconcebidos dentro del aula, no hay profesores y alumnos, nadie trae el conocimiento acabado, la idea es generar el conocimiento en el ámbito mismo y aquí se pone en juego el nivel de compromiso de los involucrados.

El trabajo inicial, es el desarrollo y agudización de los sentidos, partiendo de trabajos muy simples que van surgiendo en el proceso o se adaptan de diferentes prácticas y son propuestos en base a los resultados. Hay instancias de trabajo en las que una sola disciplina realiza la práctica y las demás evalúan el proceso generando los debates, luego se van vinculando de a pares o más estableciendo analogías de trabajo, importando gestos y actividades de una e incorporándolas en otras. En este trabajo de laboratorio casi espontáneamente se produce la creación, mediante la investigación, de lenguajes híbridos como resultado del encuentro de dos o más disciplinas.

Como consecuencia de la búsqueda hemos hecho foco en el gesto, gesto como lugar de convergencia y síntesis de la percepción, y a su vez como elemento movilizador de la creación.Este lenguaje, gesto al que se le da luz, al que se le permite habitar, es el material con el cual damos vida a las improvisaciones y performances.

Una de la cosas en las que se hace hincapié, es en que este lenguaje no confronta con nuestro estudio y sistema tradicional de hacer arte, sino más bien, enriquece dicha tarea, amplía sus fronteras ( …quizás las elimina…) propone un territorio inexplorado y sumamente propicio. No obstante, lo difícil de lograr es la convivencia de ambos lenguajes, pero lo cierto es que el trabajo en improvisación viene a traer cierto aire en algunos dominios que se encuentran fuera de funcionamiento, desactivados en el formato tradicional de trabajo. Con esto ultimo más puntualmente nos referimos a la instancia creativa, esto es algo de lo que en algunos casos prácticamente no se habla en las aulas y creemos es de vital importancia, no solo traerlo al debate sino también ponerlo en practica e incentivarlo. Otro punto de relevancia es el de desactivar ciertos mitos y miedos al momento de estar en el escenario, logrando que la instancia de la performance sea un placer, un compartir, un momento de comunión entre nuestros colegas y la audiencia.

 

Algo llega, coexiste… En el intento de entender lo que pasa,“pasa” en el sentido más estricto de la palabra, cuando sucede una improvisación libre, estamos equivocando el camino al intentar una explicación desde la imagen clásica del pensamiento,(?que encaje es el propósito?). Sin embargo, el punto es que está quedando en suspenso nuestro hombre teórico, aquel hombre de ciencia aquí “no” juega…, este “no”! es indispensable. Como este individuo que conoce, también queda de lado toda individualidad, soy un resultado con el otro y con el entorno, formo parte de algo… En el hecho de que, bajo esa no influencia, tengo la capacidad de traer a la luz algo que no tiene antecedente, algo que llega, coexiste, es donde radica su fuerza política, algo que no imaginamos ya esta aquí, pero tan solo de paso, seguir su curso le es inevitable.

Sin mimesis, en tanto artistas, lo acercamos. La búsqueda en el instrumento, el juego, la percepción, nos permiten transcurrir ese instante de la manera más libre, nexo entre dos formas de conocimiento estamos siendo, un impulso mayor es guía de nuestros movimientos.

 

Hay referencias que consideramos indispensables provenientes de diferentes expresiones pero que se encuentran en varios puntos, A. Artaud, J. Grotowski, Pina Bausch, J. Cage, M. Foucault, G. Deleuze, etc. Estas lecturas permiten analizar el propio trabajo y darle, en algunos casos, un marco conceptual desde otras disciplinas, o tan solo hacer más accesible el lenguaje, al menos en un inicio, a cada expresión. A su vez, profundizar en estos textos permite resignificar los procesos y resultados, dado que tanto de los escritos de estos artistas, como de los filosóficos, rescatamos la afirmación de una necesidad de dar lugar a nuevas formas de subjetividad, la imposibilidad de dar luz a creaciones que prescindan de otros elementos que no sean pura y exclusivamente los tradicionalmente estipulados.

La finalidad, si se quiere, no es conformar un ensamble estable, más bien todo lo contrario, establecer el ámbito para producir un constante recambio de los involucrados y generar subgrupos dentro del grupo mismo que generen nuevas propuestas y pautas de trabajo siempre respondiendo al lenguaje de la improvisación. Los resultados han sido buenos en este sentido, el grupo adquirió con el tiempo un nivel de versatilidad y adaptabilidad importante, se han realizado muestras en espacios totalmente disímiles y con diferentes agrupaciones y propuestas. En la actualidad el ensamble cuenta con un importante numero de artistas de distintas disciplinas, pero sin duda a lo largo de más de tres años de trabajo más de cuarenta personas han tenido la oportunidad de participar de la experiencia. Entre los actuales artistas y de los cuales algunos formaron parte de la instancia inicial del grupo están, Guillermo Cortell, Claudio Martín Poblete, Emiliano Sánchez, María Emilia Curihuala, Lucia Ezcurra Repetto, Facundo Haag, Julio Hajós, Noelia Zapiola, Vilma Natalí Vargas y Juan Andrés Dutto. Como también miembros que han migrado llevando la propuesta a otros lugares como es el caso de Josué Medina y Lucía Bonato en San Martín de los Andes y Nadia Paredes en San Carlos de Bariloche.

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La improvisación libre implica un estado de intemperie total. Cada improvisador frente a esta intemperie se muestra desnudo, sin los ropajes que, tenidos habitualmente como fuentes de identificación, no dan cuenta, en realidad, de las cualidades que residen en toda desnudez. Así, el improvisador está desprovisto de refugios, de sus maneras más prosaicas o frecuentadas, que comprenden tanto el modo de abarcar su instrumento, el gesto propio de su actitud, como así también, el recorrido de sus movimientos, la disposición del material artístico.

Ya en la intemperie, se precisa como constituyente indispensable una comunicación espontánea, efectiva, debe decirse, incluso, primitiva. Los canales perceptivos, ventanas actuales, se dilatan y se abren para dar lugar a los lenguajes. Es en el accionamiento mismo del lenguaje en donde las posibilidades cobran una materialidad viva. Y al hablar de lenguaje, no sólo me refiero a lo pronunciable a través de un medio. Incluimos al silencio como parte fundamental de toda improvisación. El silencio intrínseco a todo acontecimiento. El silencio feroz que se muestra aún más desafiante y dotado de una carga de mayor tensión, que los más intensos fortísimos.

por Claudio M. Poblete

 

Actualmente el ensamble se encuentra en un momento, paralelo al trabajo de laboratorio y las performances, de autocrítica 206100_257000321069088_826395375_n-1intensa y constante, y esto es un avance importantísimo, tanto para la gente que lleva tiempo en el trabajo como para quienes están incorporándose en este momento, puesto que en ambos casos enriquece, da cuenta de una madurez en la propuesta. Los debates y propuestas giran sobre la forma de trabajo, el alcance de sus acciones, como direccionar un grupo que pasó de ser ese quinteto inicial a ser una compañía de trabajo, un ámbito de composición. Rescatar y analizar tanto la proyección del grupo como la recepción del trabajo desde el público en el sentido más estricto; las devoluciones, las reacciones, la aceptación y el rechazo, la interacción, específicamente el evento antropológico a que asistimos al plantear un grado de incomodidad e incertidumbre inusuales.

El trabajo, la propuesta y los resultados han movilizado la participación de actores externos en nuestras performance, de manera espontánea, haciendo fotografía, filmando, escribiendo, produciendo diferentes formas de expresión en relación al ensamble y obviamente adhiriendo al lenguaje de la improvisación.

en relación a algo…

toda afirmación, respuesta, propuesta inesperada, sorpresiva; inevitablemente genera la necesidad de buscar y establecer una relación. relación con algo, algo que ya esté de antemano incorporado en los estantes de nuestra biblioteca personal, buscando reestablecer el orden que se vio amenazado por un instante y al cual no podemos dejar abandonado en ese estado, estadio dialéctico del cual hay que escapar, algo así como una disonancia que en la abstracción más clásica pide un reposo urgente.

toda investigación, proceso, la genealogía misma de la improvisación está de algún modo enfocada a desaprender, de modo tal que seamos capases de prestar atención a la disonancia, de encontrarnos cómodos en ella, de asimilar que la sílaba di está comprendida en el contexto de un paradigma al cual quizás no haga falta pertenecer, o mejor dicho, del cual quizás debamos prescindir para permanecer completos. se trata probablemente de prescindir de un lenguaje preestablecido enriqueciendo, llevando al extremo y más lejos aun el lenguaje mismo, para de esa manera disolverlo. reencontrar el momento en que las cosas no se llaman de ningún modo.

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este desfase de tradición, este enfocar en el fuera de foco a ver que encuentro, propicia inevitablemente la creación, engendra de la nada algo insospechado. este momento creativo convive con una instancia netamente política.

el espectador activo es quien atestigua el fenómeno y quien legitima el suceso. en definitiva, de eso se trata, siempre van a existir más preguntas que respuestas, las respuestas aparecerán algunos días, meses o lo que sea después, cuando, por decirlo de algún modo, estemos por la calle y la disonancia aun no encuentre el reposo que el paradigma clásico occidental le tiene asignado. allí quizás sea donde se completa la instancia política de la que hablaba.

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por Ariel A. Ojeda

Director y Coordinador del Ensamble de Improvisación Libre

aribajo@yahoo.com.ar

enlaces y más información sobre Ensamble de Improvisación Libre

http://vimeo.com/arteimprovisado

http://www.goear.com/user/Arielon

http://www.facebook.com/pages/Ensamble-de-Improvisacion-Libre/115755828526872

 

 

 

 

 

 

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