Osvaldo Vazquez

Mitos

 Sonido  Comments Off
Mar 242012
 


1: en otros tiempos los hombres no tenían mujeres y se alimentaban de pescado, pero eran animales dotados de habla.-

 

en otros tiempos

hombres no tenían mujeres

                           se alimentaban de pescado

                           eran animales sino

                           tenían habla

en otros tiempos

mujeres se alimentaban de hombres

eran mujeres

tenían animales

                            no tenían habla

en otros tiempos

pescados no tenían mujeres

                           se alimentaban de animales

                           eran hombres mas

                           tenían habla

en otros tiempos tiempos

animales eran como hombres

se alimentaban de mujeres

no tenían pescados

pero tenían habla

sin embargo

silencio

desolaba

sus corazones

 

 

2: en otros tiempos los dioses sometieron a los hombres a la prueba de las cosquillas, los que se rieron se convirtieron en animales terrestres o acuáticos.

en otros tiempos

hombres a dioses sometieron

a risa

de ver

dioses de la tierra

del agua

en otros tiempos

tiempos

animales acuáticos o terrestres

se mezclaron entre hombres

se mezclaron por la risa

que era lo común

entrambos

los dioses

en otros tiempos se convirtieron

en otros tiempos tiempos tiempos animales terrestres reían de

los acuáticos

éstos los pusieron a prueba

los convirtieron

en una clase de hombres

entonces

se convirtieron en dioses

sin embargo nada se sabe

de los otros hombres

 

 

3: en los tiempos lejanos una mujer tenía por amante una serpiente y hacía el amor hasta que anochecía.

 

en los tiempos lejanos

tiempos lejanos

una mujer tenía por amante

el amor

una serpiente tenía por amante

el amor

hacían el amor

hasta que anochecía

en los tiempos lejanos

tiempos lejanos

una serpiente anochecía

haciendo el amor

haciendo el amor

por amante

por amor

en los tiempos lejanos

lejanos

una serpiente-mujer

por amor anochecía

en los tiempos lejanos

los tiempos lejanos

anochecía

una mujer-serpiente

hacía el amor

a una serpiente que anochecía

sin embargo

al amanecer

llegaron hombres

en los tiempos lejanos lejanos

tiempos

 

 

4: había una vez un siervo que se casó con la hija de un jaguar, no se dio cuenta ya que todos los animales tenían forma humana.

 

había una vez

que siervo se casó

había una vez

todos los animales

los hombres

todos con forma humana

i

una vez

ciervo que se casó

había

había una vez

humana con.forma

una hija de jaguar

i ciervo que la casó

había una vez

una vez

bajo la forma humana

ciervos con hijas de jaguar

casados

sin embargo

había una vez

había una vez

que una hija de jaguar

con forma humana

se casó

 

 

5: en el origen de los tiempos una mujer tenía por amante una serpiente y tuvo un hijo adolescente desde el instante en que nació.

 

en el origen de los tiempos

una mujer amó una serpiente

tuvo un hijo

que adolescía desde el nacer

en el origen

origen de los tiempos

el hijo amó una serpiente

adolescía de una mujer

que le nacía desde el nacer

de los tiempos

en el origen de los tiempos

una serpiente nacía

adolescía del nacer

amaba el nacer

en el origen de los tiempos

origen de los tiempos

una mujer amó el hijo

adolescía de amor

le nacieron serpientes

sin embargo

desde el origen de los tiempos

el origen de los tiempos

las serpientes

han castigado al hijo

desde el instante en que nació

 

 

6: en los tiempos antiguos las mujeres no existían y los hombres se amaban entre sí, uno de ellos se embarazó pero al no estar en condiciones de parir murió.

 

en los tiempos antiguos

mujeres mataron a hombres

amaron un hombre

embarazaron la muerte

en los tiempos antiguos

los tiempos antiguos hombre amó mujeres

negó la muerte

embarazó mujeres

en los tiempos antiguos

antiguos

hombres amaron mujeres

embarazaron al hombre

no existía la muerte

pero

los tiempos antiguos fueron

los tiempos antiguos

 

 

7: antiguamente el mono era como el hombre, no tenía pelo ydormía en una hamaca.

antiguamente

era como hombre-mono

un hombre hombre

tenía el pelo dormido

antiguamente

el hombre

era un hombre

sin pelo

durmiendo

el monohombre

antigua.mente

el hombre

tenía pelo

i no dormía

sin embargo

actualmente

seguimos creyendo

lo contrario

 

 

8: en otros tiempos los hombres desconocían las enfermedades y hacían concursos de ayuno y llamaban a sus mujeres silbando.

 

en otros tiempos

hombres desconocían enfermedades

desconocían el ayuno

desconocían a sus mujeres

en otros tiempos

tiempos

hombres concurrían enfermos

al ayuno

concurrían con sus mujeres

en otros tiempos

otros

hombres llamaban

llamaban al ayuno

a sus mujeres

sin embargo

hombres en el ayuno silban mujeres

 

 

9: en los tiempos en que se ignoraba el sufrimiento los jóvenes se reunían detrás de las casas, pero el cielo decidió castigarlos.

 

en los tiempos en que se ignoraba el sufrimiento

los .jóvenes se reunían

los jóvenes se reunían con los jóvenes

los jóvenes detrás de las casas

dentro de las casas

fuera de las casas

arriba de las casas

en las cavernas de las casas

a la sombra

a la luz las reuniones

por eso

en los tiempos en que se ignoraba el sufrimiento

en los tiempos en que se ignoraba el sufrimiento

no había por qué castigarlos

i sin embargo

fuimos castigados

 

* * *

el mito

algunas historias de los Bororo del Brasil (recopiladas por el antropólogo Claude Levi-Strauss)

 permiten lecturas de adición, lecturas cualitativas de las cuales estos escritos pretenden ser sólo un co.rrelato posible.

 

la lectura de los textos me aparecía de manera (sincrónica) múltiple-simultánea; del mismo modo

 su escritura fue sincrónica o fotográfica o heterofónica, mejor.

leyenda o poesía o palabra son como el amor o la fecundidad o la muerte: maneras que se

 inscriben en la forma.

la forma o aquello que se repite.

por Osvaldo Vazquez

 

Der Sublime III

 Poesía, Sonido  Comments Off
Dec 202011
 

Anexo

A

 salvajes…

sin conocer el filo de sus armas de seducción

los guerreros del amor

ciegos sordos

desconocen (por no conocer)

lo profundo del tajo que su gesto produce

no conocen (por desconocer)

el estado de la carne que

rozan?

tocan?

hieren?

mudos nó.

hambrientos vomitando.

desconocidos seres revoleando señales.

no voy a detenerme    sigo el patrón universal que

asegura la belleza o el poder o el éxtasis o el dolor

envíame tus mentiras ahora no tengo tiempo que perder

tu silueta me envuelve i quiero ese instante de

fabuloso goce con la muerte de verte vacío hueco

hasta tocar tus huesos tus fibras calcinadas

sin rechazo porque no puedes oponerte porque

te ofrezco la verdad de la vida   opus   la maestría

me están llegando tus mentiras i lo sé i sin embargo

dame   tu   caricia   ahora       tu   confirmación

animales transidos por la belleza

qué buscan hacia mis ojos

qué mirada renacentista opera sus decisiones

amor amor crimen

no es la muerte es la herida

la voz susurra los mejores desequilibrios de la pasión

dame tu sangre ahora que quiero despedirme

no queda tiempo no queda tiempo

i debo nutrirme de tu desolador vacío

 

 

los crímenes del amor

donnatien

salvajes…

los salvajes del amor

no conocen

no saben

no intuyen

rozan i tocan i acarician i penetran i vacían i

dan por sentado los estados de la carne

no atienden la potencia de las armas

se equivocan siempre se equivocan

i no ven i cortan a ciegas i a locas

i continúan equivocados i esperar es la acción

es como si agazapados pretendieran una presa

inexistente o vana o ideal o lejana

i hieren i matan i mueren como cualquiera

i bajan al lago para que se les hiele la sangre

o aparezcan esos ojos que puedan

disolverles la mirada de los que no ven

ellos mismos

i todavía confundan crimen con amor

i todavía codician la comprensión

el espíritu clásico

 

 

B

love love grubs me now your hand in the tower da Venossa

say that I could have you killed to two

souls mine the fire the play and the play

while your body is represented me and michel dies in the fire

dady dady gives me the grace gives me poetry

gives me the infinite tenderness of your hands that play

that they caress that interpret that kill that jolt and weep

still it impresses me to touch the (pielcita) of the palm of your hand

and to feel it other

when the eyes appear superposed added adhered and the same

and I see the depth of your realisations

the left eye on the left eye

there can someone to watch her looked? without the reflex    (clear)

while all suppose that I will wash the love with blame

confinement

I will not be able to release you my love

only I can offer you my body as balsam ofrend

an instant the ghost will ignite the head

as those forests by those which we will go

of the hand crossing the hedges and the architectures and the galleries

because while you be live

until someone listen your music

 

 

C

your masks are the transmutation of her body

form / structure

I do not reach to see your forms but not interest me

your beauty launches me upward

her beauty launches me downward

humour is not image

love is not work is not realisation

gilded apples of the moon

the black line breaks the canvas that it is a representation

intuited or fantastic or made-up afterwards by myself

it is displayed on the canvas the smell of the painting

that all we perceived as I remember now

the deep smell of her body

smell that emerges of the loved arduous worked canvas

and now it is for all

and your nude body is only for my look my nose

my ear that knows that it is being pulsating

the most intensive chord

that it produces the sound

 

por Osvaldo Vazquez

Der Sublime II

 Lenguaje, Poesía  Comments Off
Nov 202011
 

4

gracias por tu belleza ahora

porque me rescata del viaje sin rumbo

de no saber si volver a verla -nos vemos…-

negra noche la más obscura del tiempo

como otras

las más obscuras del tiempo

i siempre rondaba la muerte

de las balas de los cuchillos de los besos de las caricias de las mentiras

de amar otra vez tus ojos como tantas veces

porque mantenemos la ilusión de la forma

¿por qué mantenemos la ilusión de la forma?

i lo sabés tan claramente i sé que lo sabés tan claramente

que lo sé

i tendría que gozar ahora

gozar la ausencia

la absoluta presencia

el trabajo

el forjado de la ilusión en escena

porque tu cuerpo no me compete

i estoy sometido a tu estructura

a esos colores claros que enmascaran sutilmente el brillo de tus increíbles ojos

inteligencia

paciente cúmulo de acciones respaldo

sós la dura alucinación de lo mezclado

forma

 

6

el bosque calcinado el bosque florecido

una ola arrasa el lago que te pertenece a tus ojos

iris la pupila que no quiero olvidar

los brillos ficticios de la representación que compiten

con los colores más interiores de tus máscaras

te pediré amor pasión música escena?

salomé: soltá mi cabeza del profeta que muere tras los pasos

de una estructura de hermosísimos senos

ensortijada guedeja

cabeza salvaje

delicadas hebras

mi mano no soporta erizar nuevamente tu piel

i es desde el renacimiento que no lo hago

social social

tu brazo me conmueve

es la curva de tu cuerpo caravaggio

la increíble potencia que arrasa los ojos del desprevenido

que estuve entrenado para este momento cualquier momento

i justo ahora

la curva de tu cuello se tuerce hasta quebrarse

me parece increíble la torsión

la cámara estalla porque ya no existe el ángulo

i la mirada se pierde en la profundidad

i hasta el animal más innoble

dios!

puede detectar esta belleza

 

8

pedime lo que quieras

¿qué no puedo darte?

si aún me sobra

dame la mano que hace

la mirada que comprende

la aceptante soledad

9

me llega tu voz tan dulce i enérgica

olas creativas que sobre la cresta producen lo que vemos

i tras las cuales vienen las miserias que convivimos

sólo que más duras e inaceptables

porque venimos navegando la cúspide

i la mano conoce la tersura del mármol

la sangre de tu nacimiento

los gritos de tu pujanza

¿divina existencia?

o magnífica mirada comprehensiva

como si los ojos miraran con la piel

i en cada rozamiento explotaran los colores

que se resumen en tus magníficos ojos

grandes como soles

profundos como el lago de insondable profundidad

que sós belleza

dame tu manito ahora

dormí conmigo soñá cositas lindas

que tus sueños complementen la alegría de tu día

dame un besito papá que duermo más tranquila

soñá cosas lindas soñá cosas lindas

soñá con mis canciones mis pasiones mis amores

mis caricias mis deseos mis seres vastamente queridos

soñalos i que tus sueños complementen la alegría de tus días

10

toda la noche sin dormir

los pájaros nocturnos

disolvieron mis sueños

i entonces pude saber que me soñabas

porque me llegaron tus gemidos

tus risas de noctámbula amorosa

de poeta

ingenua como la miel

o como tus ojitos dormidos cuando amanecen

i descubren la mañana

donde los pájaros nocturnos ya no tejen las horas ni las puertas

con su sonido i mis alucinaciones no se mezclan con tu forma

cuando en realidad quisiera soñar.te

lanzar la mano segura que suaviza la piedra

i poner los colores más adecuados a tu día

de la intensa lucha de los cuerpos

que se esculpen mutuamente

como los griegos que crearon la ilusión de la cultura

de la mentira que fuimos estructura

mientras cantamos con los pájaros

el sonido nocturno de la cuna

12

la mano salió vertiginosamente disparada

como caballos perseguidos por los lobos

i mientras yo creía ser el sonido más tenso de esta cuerda pulsada

tu canción alucinaba mi cabeza

-now- es el instante estático

de la fabulosa percepción de tu mirada

que mira mi mirada que mira

las vigorosas i sutiles torsiones de los cuerpos que somos

mármol histórico

con la envolvente de piel i transpirados pliegues

que la lengua mezcla profunda

mientras la vos lanza las etimologías en la canción más clara más perversa

nítida como la mano cuando cruzamos las calles

de esta ciudad despoblada de arquitecturas

i sólo me queda tu cuerpo como memoria de lo que podemos construir

mientras me das la   mano ahora

mano que esculpe

mano que gesticula

mano que contornea la imagen

mano que compone

que vamos a cruzar las sonoras avenidas

 

14

las palabras se dispersan como una ráfaga

de miríadas de infinitesimales gotas de leche helada

que golpean los ojos como las esquirlas del mármol más lívido

hasta que el movimiento cesa en el vertical recorrido de tus columnas

i se detiene en el punto más obscuro de tu apretado desequilibrio

doradas manzanas de miel

la línea negra quiebra la tela que es una representación

tu nuca estalla en esa torsión jamás premeditada / prevista / prometida

las voces surgen incontroladas por las cuerdas frotadas por el viento

que soy la tempestad i aún guardo todo el fluido derramado

a lo largo de mi furiosa existencia vendaval

porque el pasado es más ilusión que este futuro en el que ya miramos

porque cuando te abriste de la carne al mundo

tu ilusión fue constructiva i te limpiaste rápidamente de los líquidos

que te envolvían cálidamente para salir airosa a la intemperie

i yo te vi nacer dos veces i otras tantas más

i tu voz no puede ser más suave más tierna más sincera

para mi oreja que ha visto los colores de los vientos que arrasan

los enjambres urbanos i los bosques yermos de pasión

donde crece la desconfianza soledad

amor amor

enlazado a tu sangre está mi amor

hijitos

15

arrasa la ola vendaval

i sé que cuando empiece a olvidarte llamarás a mi puerta

i así nunca

un hijo olvidará al padre que fue

generador de las miradas que esclarecen las curvas de la pintura

mientras tu fría mano desde la noche roza mi frente i me derrite

porque sós la estructura    dady

porque sós la sombra        mamá

de tus pechos que rasparon contra la vereda

i con sangre fue la muerte

más hermosa que nunca hubiera besado cada uno de tus cabellos

si de ese modo pudiera detenerla

o aunque fuera mi mano más obscena

mi letra vibra inquieta insegura de qué decirte mi voz

que no sepas no sientas no pienses no digas

no sacudas con tu fabuloso silencio

palabras filosamente medidas la filosofía

confía en mí confía en mí dame tu mano

escribamos juntos el poema

desequilibremos la estructura

inventemos la forma

colores

16

michel michel bajá de la rueda

bajá inmediatamente del símbolo

o te prometo que nunca te rescataremos

i vas a morir una muerte ociosa plagada de pequeñas miserias o signos

i vamos a tabularte las rodillas para que nadie olvide

lo que le pasó a michel por loco por bicicletero

por estar todo el tiempo haciendo el estúpido intento de abrir puertas

de trepar a los árboles de donde todos caen

de frutas estériles que no brindan la inmortalidad

i que con sólo esperar bajan junto con la muerte   la vida del hombre

del arte que sabemos que la luna abraza los muslos de miel

i pone turgentes jóvenes los senos las rodillas las articulaciones

dame tu mano    dame tu mano    no me dejes cantando

porque la mirada es el escenario que proyecta la mirada

que cae a bisel sobre tu cuerpo de niño desnudo

mamá   mamá   dejame apoyar la cabeza en tu seno

mirá mis piernitas raspadas por el buril que asoló la tela los óleos los colores

turquesas como la sangre de los ojos vacíos de la estatua

el modelo vivo muerta la mano plasma la forma que cree dominar la piedra

i es el sonido el último aliento de la voz que canta que susurra que tararea

las melodías que acunaron tus sueños de   michel

michel vas a parar porque de otro modo

te cambiaremos la sangre por un fabuloso olvido

te congelaremos las rosas

te interpretaremos los sonidos

te haremos creer     hijo

que eres humano

 

18

¿dónde está la mentira el embauque?

¿cuándo vas a enviarme tus mentiras?

las estoy esperando

no vivo sin ellas

si hasta parece que se empalman con mi ilusión

¿solo?

dame tu manita porque tu piel no puede mentir

i me alegra ver cómo mis dedos se desplazan por  tu pelo

i tu cabeza es la mía                                                           dady

tan blandita cuando te tomo de los hombros

sós mi sol               sós mi luna

cuando baña su cuerpo recortado sobre la ventana

i el olor me llega de memoria

de las curvas de miel brillando contra la luna dorada i roja como su piel

turquesa como mi sangre que flamea en el aire local

arrancando las emociones que te darán vuelta la cara en mitad de la calle

en la calle misma

los desequilibrios que todos toman pero que no sabrán agradecer

por arte

por sustituto

por un terror sagrado

esquivo

i si es mentira sustituto

hijo   no puedo mentirte

no es arte

 

20

caminar bajo la lluvia la cabeza alegre la mirada los ojos entrecerrados

por el viento i el sudor hace frío

i las calles están absolutamente despobladas

de arquitecturas líquidas nuevas generativas i orgánicas

que a cada instante cambian para vislumbrar un nuevo paisaje el pueblo yermo

quisiera estar now in yourside para que cruzáramos de la mano

como cuando seremos chicos de la mano de papá o de mamá esa sombra

que pone la cabeza de la vereda de enfrente i úno la ve dibujada i hueca

mientras las pinturas recorren los laterales de una muestra sin conceptos

o es que no hay nada que decir? murió la pintura? pictures? colours?

director director ese maniquí movió la rodilla i la silla se hechó hacia atrás

i sólo se escuchan los sonidos de las tablas de los laberintos obscuros

donde el personaje se genera el aliento la transpiración el temblor

antes de salir a escena puso su mano en la espalda i contó las rodillas

para asegurarse que todo saldría bien i la pared seguirá estando amarilla

por reflejo de la luz o de la luna que entra por la ventana el espejo

las piedras cuelgan del techo i en las galerías hay un olor disipado

que no es el de tu cuerpo después de la lucha i entonces me arrepentiré

de haber entrado de haber sacado mis huesos de encima de los tuyos

de haberte acariciado la cabeza i mirado a los ojos sinceramente

porque mi mano quedó adherida a la memoria i el aroma de tu boca

que huele la calle vacía de luces opacas que no alcanzan a rebotar los colores

i las pinturas pegadas contra las paredes sólo hablan del “tiempo”

porque perdieron su magnitud su espacio i ya no podrán ser repobladas

aunque la ciudad te abrace i te ahogue i pretenda retenerte urbana

aunque sea sin aire sin aliento sin pasión como un gran mausoleo

de figuras estropeadas por el “tiempo” sin la paternidad sin el arte o sin la voz

mientras corremos salpicamos los charcos i lanzamos a navegar papelitos

22

te diste cuenta

hiciste siempre un gran esfuerzo por eliminar dolor

como si una idea una interpretación fuera bastante

te diste cuenta que el dolor es la idea

abrazame papito dejame acurrucarme soportar esta ilusión

de que nada encajará en mis sentimientos

i ni siquiera ella va a salvarte

viniendo o asomándose por tu ventana

rechazo

¿será hora de cambiar todos los interpretantes?

ella es ella vos sós vos yo soy yo dady nosotros

i las curvas de miel con esa cuerda obscura que azota tu deseo

no son hechos aunque querré los mejores días del mundo

i vos estés dispuesto a dármelos

porque lo único que tenemos es este abrazo

esta ternura instantánea íntima solitaria

entre las miradas cautivas los soles del deseo los abrazados cuerpos

enredá tus dedos en mi pelo

dame esa sonrisa que es sólo para mí

dejame cambiar fácilmente las configuraciones del mundo

enseñame a vivir sin esperanza i alegre al fin

dejame subir al árbol más alto

subamos juntos

dame tu música

forma

dejame ver en el cielo las constelaciones

que guarda mi cabeza

i que coinciden

sin mentir

 

por Osvaldo Vazquez

Der Sublime

 Sonido  Comments Off
Aug 122011
 

  1

 sin sonido hay nada

sonido.silencio

tu boca

¿dónde está el trazo?

fue el color de la curva

soy tu padre porque te evidenciás tanto mi  hijo

tus ojos que vi nacer

tus ojos que espero no ver morir

sin brillo los míos van detrás de los tuyos

violets

estamos buscando el absoluto en ustedes

¿estamos buscando el absoluto en  ustedes?

enorme peso arriesgado paso

o acaso seremos los padres más  criminales

generadores de esa belleza regada de  amores traiciones sangre puertas i horas

que quiero que sepas

gorrioncita

que mi mancha

asola primero mi corazón

 

2

 qué música arrasa mi corazón -now-

o es tu voz a dosmilañosluz -lightning-

griega

sacude mis pasos / marcha mi marcha

 

i no puedo caminar a otra velocidad que no sea la misma

las alturas gritan impactos

indescriptibles sonidos

como si alguno pudiera ser explicado

i no sentido escuchado amado

como a vos ahora

que tu imagen resalta sus contornos en las sombras

i la noche se cerró ya casi sin sentido

a excepción que veas -now- la misma luna

de la que hablaremos ayer

cuando mi mano se apoyaba en tu cabeza de ensortijados cristales

brillo el trueno el temblor

mi voz no se seca mi voz no se seca

como un coro griego

que empuja la absoluta conciencia

hacia el vacío absoluto de la belleza

el estado del arte

3

tus máscaras son la transmutación de su cuerpo

forma / estructura

no alcanzo a ver tus formas pero no me interesan

tu belleza me lanza hacia arriba

su belleza me lanza hacia abajo

el humor no es imagen

el amor no es trabajo no es realización

doradas manzanas de la luna

la línea negra quiebra la tela que es una representación

intuida o fantástica o inventada más tarde por mí mismo

se despliega sobre la tela el olor de la pintura

que todos percibimos como yo recordaba ahora

el profundo olor de su cuerpo

ese olor que emerge de la tela trabajada ardua amada

i ahora es para todos

i tu cuerpo desnudo es sólo para mi mirada mi nariz

mi oreja que sabe que se está pulsando la cuerda más intensa

que produce el sonido

 

5

la forma ¿son los colores?

¿qué queda entonces para la estructura?

dejá de hacerte el boludito

el asfalto te raspa las manos i las rodillas

dejá de pintar con sangre

dame tu amor más puro

convenceme que soy el ser más espúreo

merecedor de todos los males propios i adquiridos

la gran ironía: ¿qué son las gestalt? papá

dame la fabulosa ternura de tu mirada

dame la increíble pasión de tu mirada o tus brillos

en esta con.fusión sin rostro sin mirada sin manos sin pies

con una vibración palpitante que busca saber

definitivamente que no sea la muerte

un teatro vivo un teatro de no la representación

de lo que sucede

enseñame los colores los sabores los humores i la forma

antes de que la estructura de tus huesos hiera mi mirada

 

7

¿por qué tengo que entenderte?

¿por qué tengo que saberte?

¿por qué tengo que autocompadecerte?

¿por qué tengo?

¿por qué no me falta mucho de lo que me sobra

i puedo arrepentirme de la lucha del dolor de la mirada

de la potencia de la sabiduría i de la comprensión de la forma

de lo sublime de la presencia del olor de tu cuerpo

que se recorta sobre la ventana de la cámara de la fotografía

de la ausencia que sós belleza?

11

michel michel

bajá inmediatamente de esa bicicleta

o querés terminar herido como tu padre

que se fue con esa musaputa loco loco irresponsable

piensa que las caricias son tu mejor herencia

abrazos

i él exige silencio ya a partir de su mirada

pero ella lo ama i no le teme loca loca musaloca

hacen un dúo imposible una comunidad una cultura

salomé

vas a raspar tus rodillas i ningún hombre va a amarte con la regla

bajate de ahí federico

no molestes que tu padre está haciendo el amor

i el corazón en llamas del profeta -salomé-

puede servirte para encender un cigarrillo

13

extrema complejidad

contradicción absoluta

incertidumbre inestabilidad desequilibrio

estás seguro

¿estás seguro?// jamás estuve menos seguro

mi ojo izquierdo a dos centímetros de tu ojo izquierdo

nada tiembla sólo relampaguean los cristalinos

sé absolutamente todo acerca de los colores

como escribir el poema completo de inefables versos

¿cómo escribir el poema completo de inefables versos

sin hacer alusión a tu nombre que es la forma?

dame un beso ahora que empujás mi mano

 

17

palabra            tempestad     oreja   obras

¿qué es lo que no entendieron?         papá

acaso pretenden la historia la de continuidad discontinuidad

dales tu sombra amor para ver si de una vez por todas se entiende

mostrales la lengua sacala secala

dame tu cuello perfumado i tibio para cantar oler sentir

cuando mi mano cuenta tus vértebras i del ábaco descubre las ausencias

los dolores pasiones vientos alegrías justicias sonrisas caricias lágrimas que corrías

como cuando te caíste i mi mano no sabe cómo sostenerte

no tendrás ahora mi desequilibrio porque estaba reconfigurando

tu cuerpo herido de la peor de las heridas del amor del odio del encerramiento

del abandono de la soledad inquieto

i mi mano sólo pretenderá la tersura del óleo difuminado sobre el terciopelo

de las mezclas de los colores más claros

sobre los colores más obscuros

tornasol cuando en realidad baña la luna las orejas que sostienen tu cuello

de las vértebras de las columnas de toda la arquitectura   niño

silencio                                                          silencio                                                          silencio

pasame el turquesa que se me acabó

o acaso vos percibiste esta hiperestructura                                                juguemos

la mancha

la voz

la alucinación más temible

de ver la obra terminada

19

dame la mano ahora que no estás

i dejemos que la ausencia arme su colosal juego

quizás nos sorprenda en un sueño o en una alucinación o en una presencia extraña

que no puede reemplazar a nadie

porque no soporto abatir la soledad con estos recursos

te quiero ahora   te quiero ahora

soy un niño descarriado pero de qué otra manera podría darte el amor arte

si no es tomándome de la mano

acariciar la entrepierna exégesis la piel se derrama i los jugos se crispan

helando el aire de la noche de la luna llena de la luna roja de la luna creciente

luna de moriscos bandera estandarte como tus pechos al aire frontales

la cabeza erguida la mirada imparable ¿furiosa? parece

no van a detenerme dady now know but all

no van a detenerte

yo te extraño a la mañana    a la hora de la escuela

yo a la noche                          a la hora de las reuniones nocturnas

alguna vez haré el amor como vos me dijiste

i te juro papá que lo guardaré

i se lo enseñaré a mis hijos

como trepar al árbol

como escribir un si bemol

por Osvaldo Vazquez

 

 

 

 

 

Jun 142011
 

lo único que no destruye la ilusión es el lenguaje

Si me permiten, nuevamente abordaremos el asunto de la improvisación musical libre generada por un grupo. Esta vez el enfoque está orientado hacia la “forma” en su capacidad discursiva-constructiva, es decir, una cierta mirada ontológica sobre aquello que nos atreveríamos a llamar hoy: la forma musical de la improvisación.

La forma musical, en el sentido tradicional, opera perceptivamente a partir de sus funciones. Podemos decir que una idea musical “aparece” i “finaliza” (esto puede ser un solo sonido generado digitalmente…!)… Corresponden a las funciones de “exposición” i “coda”. También un material puede ser trabajado i es el caso de la “elaboración”. Finalmente ese material inicial puede volverse a presentar en otro momento de la forma: la “reexposición”                    –memoria-. La idea musical puede esbozarse antes de su presentación, como un susurro, como un comentario anticipado, un preámbulo, existe la “introducción”. La última función formal –quizás la más interesante debido a sus propiedades- es la “transición”, es decir, el puente que lleva de una idea musical a otra. El siguiente esquema muestra estas seis funciones formales básicas del análisis tradicional:

Ahora bien: este esquema formal básico es interpretado –obviamente- de manera funcional i se aplica rigurosamente a las músicas compuestas en occidente en lo que va de un tiempo a esta parte, pero en la producción musical contemporánea parece no alcanzar a definir i demostrar -visibilizar- todos los eventos emergentes de formas más complejas. Me atrevería a incorporar una serie de fenómenos funcionales i perceptivos que englobaré con el término de “satélites” i que se podrían representar, a partir del esquema anterior, de esta manera:

En un trabajo anterior (“Aportes para una teoría de la improvisación” (www.gap-art.com.ar/improvis1.htm) traté de indagar sobre algunos de estos “satélites” i sus propiedades específicas. Repasemos:

  • Irrupciones
  • Señales
  • Fenómenos laterales

La Irrupción es la presentación de un material que puede o no ser tratado (elaborado, desarrollado): una “discontinuidad aislada” pero significativa dentro del fluido constante del discurso.

La señal es una estructura “nueva” –cerrada en sí misma- que no va a ser asumida en ninguna elaboración. Su coherencia puede depender de si pertenece, o no, a un sistema de señales. Señales a distancia. Su coherencia está “en otra parte”.

Los fenómenos laterales son elementos indecisos, “quasi discursivos” –nebulosas (de contenido)- que equivalen a una envolvente pero que funcionan con carácter ornamental –“decorativo”- (no estructural). v.g. “las citas a otras músicas”.

Estos tres tipos de sucesos que pueden aparecer en la forma, tienen un carácter de “gestalt”, es decir, cumplen con las propiedades de “la buena forma” para poder ser percibidos i aislados como tal –autárquicos- dentro de la forma general.

Estas cuestiones no son otra cosa que unas herramientas conceptuales i fenomenológicas que pueden ser útiles para la recepción de un discurso complejo como puede ser una improvisación libre grupal, pero también son aplicables a modelos formales compuestos. Los ejemplos que uso habitualmente son los del Cuarteto N° 13 –Grosse Fuge- de L. van Beethoven i el Segundo Cuarteto de Elliot Carter, que plantean –por lo general- problemas en el análisis, a la hora de relacionar “temas” (!) i otros fenómenos sintácticos i de sentido. Otro ejemplo interesante i paradigmático sería la casi totalidad de la obra de Charles Ives donde nosotros mismos (como analistas (oyentes)) tendríamos que determinar cuáles son los fenómenos laterales en la forma: si las citas a músicas norteamericanas folk o las regiones no tonales (seguramente más interesantes (!))… con las que Ives oscila i juega en casi toda su producción.

En oposición a este gran esfuerzo de determinar las cuestiones formales en el espacio de un discurso complejo, estarían las nociones que por los años ´50 – ´60 se generaron en torno al “informalismo”. Hoy día parece fácil rebatir esas cuestiones ya que entendemos que la no-forma, la no-estructura, son imposibles para el discurso del arte. Dentro de estas mismas objeciones aparece una mención del compositor norteamericano John Cage que escribe-cuenta en su

“Indeterminancy”: “Hasta ahora hemos interpretado la Winter Music un buen número de veces. No llevo la cuenta. La primera vez que la tocamos, los silencios parecían muy largos y los sonidos parecían muy separados en el espacio, no obstruyéndose uno al otro. En Estocolmo, sin embargo, cuando se tocó en la Ópera como un interludio en el programa de danza dado por Merce Cunningham y Carolyn Brown, temprano en octubre, me di cuenta de que se había convertido en melódico. Christian Wolff me profetizó esto hace años atrás. Él dijo estábamos caminando por la calle Diecisiete, hablando-, dijo, No importa lo que hagamos termina por ser melódico.”

También Cage eludiendo el simplismo al que había llevado el informalismo i las críticas inherentes dice: “estructura sin vida es algo muerto, pero vida sin estructura es algo impensable”. Esta apreciación nos pone “de cara” a la “forma”, como un hecho inexorable del arte. Pero también nos coloca frente al problema de los niveles en los que puede definirse algo como “estructura”. Cage no aclara demasiadas cosas… sin embargo, pone en evidencia en un enunciado positivo esta facultad inherente a cualquier tipo de formalización.

O sea que este modelo reductivo (informalismo) –así como anteriormente pasara en el análisis tradicional- resultan insuficientes a la hora de dar cuenta de fenómenos complejos de composición o de producción espontánea grupal. Otro tanto se aplica al análisis i producción de la música electroacústica i sus derivados. Otro tanto en las músicas espaciales –instrumentales o electrónicas-. Habida cuenta que el discurso musical contemporáneo se ha ido complejizando en los distintos niveles que ya los analistas observan –sobre todo a partir de Arnold Schönberg-: régimen de alturas, timbre, espacio, en definitiva: lenguaje. Las herramientas analíticas i las estrategias de producción deberán –entonces- ser otras. Los conceptos también. También las lecturas.

La música “aleatoria” -de la misma época- parece ser la “precursora” de la improvisación contemporánea en música, ya que -según algunos críticos- la indeterminación de sus partituras da libre interpretación al músico que responde por ellas. Sin embargo, las partituras o esquemas que las soportan no son otra cosa que el esfuerzo formal de poner en espacio las nuevas miradas sobre la técnica instrumental i el sonido resultante: una actitud puramente compositiva.

Wasiliev Kandinsky ya había experimentado i definido toda una tipología de su producción. Lo interesante es que él tipifica en “impresiones”, “improvisaciones” i “composiciones” desde su mirada particular. Así define a las “impresiones” como un estatuto previo a 1910 en la creación de su pintura, es decir, no las coloca dentro del marco renovador de su nueva producción (abstracción). En cambio define la improvisación como “una expresión, en gran parte inconsciente, espontánea, de carácter interior, de naturaleza no material, es decir, espiritual. A esto llamo una Improvisación” i a la composición como “una expresión de un sentir interior lentamente formado, elaborado repetidamente y de un modo casi pedante. A esto llamo una Composición”. Es decir: su lectura no se basa en fenómenos estructurales “per se” sino en una expresión interior de un estado de cosas. I, por supuesto, esto afecta a la estructura (la forma).

Pero hacia donde vamos, i es lo que hace a la intención de este breve ensayo, es a un intento de instalar a la improvisación no ya sólo como género sino como entidad formal que es pasible de ser escuchada, interpretada i analizada de la misma manera en que lo hacemos –sin dudas apreciables- con la música compuesta: la improvisación, a partir de estos niveles de complejidad i estructuración, tendría que pasar –entonces- al estatuto de la música formal, con las prerrogativas que atañen secularmente a la música compuesta. Como cita en su ensayo Esteban Buch “Relire Ingarden: L’ontologie des œuvres musicales, entre fictions et montagnes”, Peter Kivi escribió en 1987: “Puede que no sea cierto para las improvisaciones, y puede que no sea cierto para ciertos tipos de música electrónica. Puede que no sea cierto en los casos en que no hay un sistema de notación. De hecho, puede que no sea cierto para la mayoría de las músicas del mundo. Pero para una buena parte de la música erudita que más se valora en Occidente, parece ser cierto que sí existen las obras musicales, y las interpretaciones de estas últimas”. De esta serie de “sospechas” se infiere un universo uniforme -que insinúa en un mismo rango- las obras de la producción musical i sus realizaciones.

En la historia de la música vemos que “la forma” emerge como una manera de organizar los materiales con los que el músico cuenta en un determinado momento. En el clasicismo –por dar un ejemplo- con el despliegue de la gran orquesta aparece la necesidad de organizar ese vasto universo sonoro en formas que ya no abastecen a tanto recuso. Así se despliega la forma sonata (que existía previamente pero no con las propiedades que asume en el clasicismo musical) i viene a permitir la organización de la diversidad i complejidad tímbrica que el número aporta. Problemas no sólo de cantidad sino de los lugares en que se distribuye el espacio acústico, jerarquías en la organización de los grupos i subgrupos, etcétera, se verán planteados en el espacio de la partitura que deberá responder por todos los compromisos formales. La “forma sonata” también es todo esto. Gustav Mahler en su Quinta Sinfonía escribe –por primera vez en la historia de la orquesta- las dinámicas para solistas, grupos i subgrupos según el índice de la sonoridad requerida por la forma.

Este brevísimo bestiario de ejemplos solo pretende visibilizar algunos de los problemas que emergen durante la producción de una improvisación en estilo libre. No vale que esté pautado en un esquema… entonces, lo que queda para el músico (el improvisador) i para el oyente (el músico/oyente) es esclarecer i hacer visibles –según unas estrategias- estos fenómenos complejos que hacen a la producción-recepción de esa música. Estas estrategias son formales i afectan a niveles técnicos i sintácticos: música, lenguaje.

Por último, los indicios perceptuales que hacen que podamos situarnos frente a una obra compuesta o una improvisada, tendrían que ver más bien con la disposición (distribución) de esas unidades que mencionamos arriba –sin abandonar la incidencia de la “variable espíritu” como reclama Kandinsky-. Sin embargo, esta distribución no afecta al estado completo de la forma i no alcanza para establecer una valoración de “supuestos estados absolutos”. Las unidades en la música compuesta -sin lugar a dudas- se presentan distintas a las de una improvisación libre, i viceversa, sin embargo ésto no entraña la ausencia de organización i estructura, más bien todo lo contario: una manera diferente de realizar la forma. La Improvisación –entonces- no se enajena del concepto de “opus”.

 

Uno puede hacerse una serie de preguntas; o uno puede mantenerse indiferente. Pero una cosa es segura i es que desde el escenario la indiferencia no resulta una posibilidad cómoda.

¿Por qué improvisar? ¿Qué es la improvisación? Entendemos la improvisación como la producción individual, grupal o colectiva que se produce desde lo espontáneo. Claro que esta espontaneidad surge del trabajo continuo que el músico o el grupo realiza –quizás- durante años. Espontaneidad en el sentido de la puesta en espacio de determinadas reglas de juego que fueron siendo dominadas, seleccionadas i elegidas. A partir -esencialmente- del descarte de fórmulas que, aunque eficientes (musical i comunicativamente), nos van desinteresando. No por una valoración taxativa, sino porque -quizás- ya las usamos en otros espacios o en otros tiempos. ¿Por qué improvisar? Bueno: por qué caminar?… o volar? Hay en el ser humano un sentimiento estético que lo ha llevado desde siempre a producir arte. Claro que con distintas funciones, valoraciones i prestaciones sociales, pero sin embargo, haciendo, manchando, emitiendo, escuchando i mirando. Resulta –entonces- que el hecho está producido esencialmente por artistas, es decir, esa rara clase de personas que dedican su vida al arte. I esto ya es una provocación.

¿Cuáles son las preguntas más frecuentes que recibe el músico o el grupo después de un concierto? Hay todo un catálogo o una tipología que nos orienta rápidamente en el sentido de la recepción (no hablamos aquí de comunicación), de los enlaces que se produjeron con los asistentes, por debajo o al costado de las razones sociales. Como la propuesta es distinta, es necesario que los tipos de relación también se planteen con algún rasgo de distinción. Alguien cierra los ojos i se conecta exclusivamente con lo musical, con el sonido; otro reacciona a las imágenes asociadas; hay otro que se muestra desorientado sin saber cómo aprehender esos fenómenos diferenciados… Bueno no vamos a hacer una guía para situarse durante un concierto de música experimental, pero sí podemos orientarnos sobre algunas pistas que pueden indicar los derroteros. Esto -claro está- tendría que ser asumido tanto por el público como por el artista.

Si Ud. ha estado usando la cabeza, es decir, ha estado pensando qué pasa durante el concierto, lo más probable es que no entienda nada. Esto se debe -quizás- a que los modelos lógicos –e intuitivos- que solicita la música tradicional, aquí no son aplicables o lo son desde un punto de vista desplazado i lateral. Quizás debiéramos situarnos -mejor- desde el lugar de un “oyente primitivo” que lo que requiere esencialmente de la música es una participación sensible i orgánica. Simplemente: una inclusión.

El concierto lo participa del sonido. Es decir, de esa entidad material que como el mármol talla al maestro, organiza, impacta i provoca toda la sensibilidad -como la inteligencia- del músico al momento de esta producción instantánea: la improvisación. Sonido: sustrato material desde donde circula la música. La imagen, la palabra, el gesto, funcionan -aquí- como orientadores/desorientadores del fenómeno musical. Un mediatizador que a la vez asegura i confunde los enlaces con esa materia sonora organizada i orgánica: el juego con la sincronía: unas campanas suenan a lo lejos en el preciso momento que unas pocas palabras anuncian la ausencia.

Rítmicas inseguras o increíblemente precisas i coordinadas; ritmos complejos o extremadamente simples; el ritmo interior a la materia sonora. El espacio acústico ya no aparece fijado en izquierda-derecha, sino que viaja en el interior del sonido: modula i cambia los canales: en tres dimensiones. Las melodías se han desconstruido i aparecen fragmentarias de citas de músicas ocurridas o de otras músicas que aún no han sido dichas. Las relaciones armónicas están basadas en modelos atonales (fuera del sistema tonal) i están íntimamente subordinadas al color instrumental, al color de los nuevos sonidos. Nuevas armonías. Construcción i desconstrucción inmediatas; direccionalidad i no.direccionalidad de los objetos sonoros; ámbitos sonoros evocativos de espacios raramente percibidos o imaginarios; estructuración a partir de modelos fugaces: relámpagos i brillos en el borde de la oreja: la mirada, suspensiva.

A veces sentimos la violencia del discurso. Pero no hay que confundir esta violencia con agresión. Situados desde un punto enteramente dativo, el concierto expresa esas violencias -i tersuras- que caracterizan a nuestro tiempo. La actitud contemplativa aparece aquí desde la acción, la única vía de hacer real una experiencia orgánica i emocionalmente sincera. En el corazón de la estática galaxia, soles estallan, aparecen i desaparecen con la fuerza i energía propias de la generación. Podríamos traducir ésto en pasión. ¿Podríamos traducir ésto en pasión? ¿Podrá transmitir el músico estas incandescencias en el estallido interior de unas supernovas sonoras?

Alguien percibe la organicidad como orden, prolijidad, detalle, cuidado. En alguna medida, está en lo cierto. Pero lo orgánico i estructurado está en el inicio de la producción i el orden o la estructura aparecen sólo a la mirada como un emergente de unas estrategias más complejas, sociales i contradictorias. Asumidas o decididas por el grupo o la composición, estas estrategias dan un resultado, aplicable o desechable, que sin embargo se asientan en algún recodo i nutren la experiencia del intérprete que desde este instante -ya- produce otra música. Claro que ésto es percibido por el músico como un fenómeno alterado, cuando es en realidad la emergencia de un proceso vasto i tenso de conocimiento.

El otro ángulo donde puede situarse determinado oyente es el del especialista (la lectura crítica). Es decir, aquel que maneja los códigos i puede jugar durante la audición con los elementos internos de esta construcción musical espontánea. Pero esta clase de oyente no está situada en una posición ubicua o privilegiada, ya que su seguridad depende de que las reglas de juego, de las que hablamos más arriba, estén integradas enteramente dentro de las definiciones del código que maneja. Pero sabemos que la música contemporánea -o experimental, si se quiere- juega decididamente en el borde de los códigos (de sus propios códigos!). Su propiedad más eminente -o trascendente- es esta actitud de cuestionamiento permanente de la eficacia de los códigos, el rechazo al sistema, a la sospecha de totalidad. No sólo de la comunicación, sino esencialmente, de los códigos del arte: códigos estéticos.

El músico –entonces- puede trabajar no ya desde una perspectiva estética de la producción (lo que llevaría a eternas discusiones ajenas a la producción misma) sino desde una razón estésica, es decir, perceptiva. Experiencia esencial al músico, ya que su arte, al desenvolverse en la duración, plantea el problema crucial de ser expuesto en el espacio de la fugacidad. ¿Cómo se escucha lo que yo escucho? ¿Cómo es entendido este fenómeno -complejo o simple- desde la percepción sonora? ¿Cómo podemos conseguir una eficacia en la transmisión de unas ideas i unas emociones expresadas musicalmente? ¿Cómo participo de la intensa actividad que me crea la producción de una improvisación, en una audición activa i atenta por parte del oyente? ¡Cómo le propongo al oyente que deje de ser un espectador pasivo para que forme parte activa del hecho sonoro sin abandonar su rol?

Hay muchas preguntas. Quizás el sentido de un grupo sea el hecho de poder regularse las preguntas. Quizás la intención del grupo sea la de hacer transferible al oyente esta actitud interrogadora i expresiva. Todo esto bajo la elocuente máscara de la música.

por Osvaldo Vazquez, 1998

Oct 262010
 

“…somos malos agrimensores
de las tierras del tiempo.”
Benjamín Beltrán

Cuando se aborda el problema del espacio en música, se define (y como “mejor definición”) el espacio acústico, que es -sin duda- un espacio con todas las variables que le son propias. Sin embargo, la percepción de espacio, el modelado de objetos en un marco espacial, la polifonía de planos y estructuras, las variables temporales (tempo, dinámica, otras), el juego formal entre acento y no-acento, entre discurso y suspensión del discurso, la sensación de música ó sonido “vacío” y otras tantas nociones, están asociadas al concepto de “ESPACIO”, sin importar en él variables como el “tiempo”, la “duración”, la “sucesión”.

Si definimos el “ESPACIO” en el sentido amplio que lo vincula a uno ó varios objetos, donde son estos mismos objetos los que -a su vez- lo definen, lo limitan, le dan contorno, entenderemos que existe entre el objeto y el espacio no simplemente una relación de continente-contenido, sino, más bien, una integración en donde el espacio juega las veces de limitador ó de contorno, de envolvente (formal) por donde los objetos circulan, se mueven, definen, están y a la vez limitan. Esto se ve claramente si pensamos un espacio “ocupado” por un único objeto; esta integración está dada porque el espacio resulta entonces el objeto mismo: es su límite, es su forma, su “formante”. Un sonido, único, aislado, muestra sus condiciones “espaciales” sin otra referencia que sí mismo, y él mismo constituye su propio espacio (de no ser por la “evocación”; pero este es otro punto de vista…). De la misma manera, un conjunto de objetos integran una red de relaciones que con los objetos mismos constituyen su propio espacio. Esta red formada por nodos (nudos, vínculos), tramos (recorridos) y huecos constituye el espacio donde los objetos se juegan. Esta red es el espacio, como decir: es la forma.

Me interesa -sobre todo- remarcar esta propiedad del espacio que está en su definición y que corresponde a la univocidad entre el objeto y el espacio. Si pensamos, por ejemplo, el movimiento de un objeto en un espacio dado, deberemos asumir que ese recorrido, esas torsiones y desplazamientos, ese libre juego de traslaciones, no son sólo posibles porque existe un espacio que las contiene, sino que son ellas mismas las que generan ese espacio, y es entonces que podemos -a través del movimiento/quietud- entender cómo el objeto y el espacio resultan integrados en una única unidad.

Tampoco “fragmentamos” la sensación de espacio en la consecuencia de sus objetos incluidos y de sus propiedades, sino que percibimos una unidad integrada e idéntica donde el todo es la parte y la parte el todo: objeto(s)/espacio e, idénticamente, espacio/objeto(s). Noción de “fractalización” del espacio de los acontecimientos.

Pero veamos qué pasa en música?

El Espacio Acústico

Este parámetro de nuestra investigación no es nuevo; sabemos del empleo consciente -artístico- del espacio acústico en los coros espaciales del renacimiento y barroco: Thomas Tallis, Costanzo Porta, Josquin Desprez, Andrea Gabrielli, Claudio Monteverdi, Johann S. Bach y muchos otros lo pusieron en juego. Unísonos a distancia, contrapuntos imitativos al unísono, ecos, fueron recursos utilizados para la expresión -la construcción-. Este aspecto venía sin duda asociado a una sensibilidad arquitectónica que tuvo su eclosión en el gótico y se desplegó hacia los grandes espacios. El templo, los espacios laberínticos donde pequeñas salas -sin perder su “intimidad”- convergían hacia grandes espacios, comunicándolas, eran el lugar ideal para el desarrollo de ideas puntuales que se comunicaban en un discurso global en el “centro” del espacio arquitectónico: la oreja del espectador. Este es un modelo central pero a la vez abierto ya que los discursos recorren las galerías y viajan de manera aleatoria hacia destinos incalculados, más allá de la presencia central del oyente: por el momento, no es el ojo de dios que todo lo escruta y al que nada puede escapar, no; es más bien el centro de un torbellino, el ojo de un tornado que proyecta su expansión, se abre -quizás, y en muchos casos- hacia el dios mismo. (No importaba por entonces la energía que se perdía en los recorridos).

En la orquesta clásica (*) parece perderse esta propiedad de los espacios diseñados “al margen” del espacio central del oyente. Sin embargo con el clasicismo se abren otros espacios, quizás en desmedro de la gran espacialización acústica. La orquesta parece más uniforme, y sin duda lo es, ya que de su sentido final resulta la sonoridad, la compacticidad de la masa sonora y, en consecuencia, la aglutinación en microespacios integrados: grupos de cuerda, grupos de timbre, finalmente grupos de expresión -los espacios “marginales” en Mahler, por ejemplo-. Sin embargo, aparece aquí el problema “comunicacional” entre esos espacios, entre esos grupos de cuerdas, entre esos “jefes de cuerda”: el espacio musical de la comunicación que sigue los modelos sociales jerárquicos y que pone de relieve el resultado sobre el oyente encima de las posibilidades comunicacionales y productivas (retroalimentación) entre los músicos, es decir, en el interior mismo de la música, a pesar de la partitura.

Con el surgimiento de la música electroacústica, es el espacio acústico uno de los aspectos del sonido que parecen más fáciles de controlar: es a través del espacio acústico que el universo estacionario de la primera música electroacústica parece ganar expresión. Las variaciones dinámicas, los complejos espectrales, las construcciones rítmicas vertiginosas, no alcanzan a “competir” con la producción analógica, aleatoria, verdaderamente compleja del sonido instrumental ó vocal. Los sistemas electrónicos fueron “fabricando” modelos cada vez más exactos para el control espontáneo de “valores” que serían traducidos en un espacio más plástico y flexible. Del pan-pot pasamos a la múltiple espacialización de las cúpulas acústicas, del corte de cinta a controladores digitales de la envolvente dinámica, del registro analógico con cinta abierta a la digitalización temporalizada de los eventos. Podemos decir que hoy existe la posibilidad de “localizar” cualquier objeto sonoro -de cualquier procedencia- en cualquier lugar del espacio acústico global, podemos “modelar” ese objeto de manera tal que no sólo se imite, se duplique (eco), reverbere en el espacio, sino que podemos realizar traslaciones, rotaciones, desplazamientos y cualquier tipo de manipulación topográfica y topológica del objeto sonoro. Las reglas y la técnica para estos comportamientos son precisas y merecen el estudio e investigación propias de cualquier tratado de orquestación ó de contrapunto.

Esta experiencia electroacústica se proyectó en anticipos como los coros esparcidos de Charles Ives ó en derivados como las músicas en el espacio de Karlheinz Stockhausen (Kontakte, Sternklang y otras).

El Espacio de la Altura

Es este, sin lugar a dudas, el espacio más explorado por la cultura musical occidental en los últimos seiscientos años. Al sistematizarse la gama y más tarde -en el barroco musical- el temperado, pareció surgir un espacio “ideal” para la aplicación de modelos “racionales” del tipo matemático-musicales.

Quizás en desmedro de otras “obligaciones sonoras”, la altura y su sistematización en la tonalidad parecieron venir a explicar y a dar lugar al “fundamento” del suceso de la música. La construcción de instrumentos, es decir, la técnica y la tecnología aplicadas, se vieron sometidas a parámetros exclusivamente adheridos a la acústica temperada. Sabemos que todos estos eventos fueron artificiales -desde la concepción de la gama temperada hasta el régimen de sonoridad de la orquesta clásica-, pero quizás aquí radique su mérito: en el arte, en el artificio. Sin embargo, otros espacios del universo sonoro fueron globalmente distraídos. Claro está que no todos los músicos fueron “insensibles” a lo que el fenómeno acústico-musical implica, y desde lugares más ó menos “intuitivos” o informados fueron desplegando -como circulando por otro carril- perspectivas y tratamientos específicos implícitos en dichos eventos. Así podremos ver recorridos paralelos en músicos como Gesualdo ó Berlioz; u obras “raras” en la producción de músicos que prestaron mayor atención al fenómeno de la altura como Mozart ó Beethoven. Sin embargo, la música pulsa en su totalidad y sin duda los grandes maestros fueron sensibles al despliegue de otros aspectos.

Podemos pensar que finalmente la organización del discurso musical a partir de los modelos sistémicos de altura, no resultan otra cosa que un nivel de espacialización de estrategias discursivas. Fenómenos del tipo de relaciones de entrada, armonías (coral protestante ó esquema armónico), contrapuntos, no son otra cosa que espacios de distribución textural del universo de frecuencias. Más allá de las abstracciones de “temas”, “sujetos y contrasujetos”, “consonancias”, “cadencias”, y toda la serie de nomenclatura, vemos que no tienen otra función que las de ser un modelo expositivo de fenómenos específicos que atañen al espacio de la frecuencia (al timbre, si se quiere, asociado a la altura) y a la textura. Un análisis interesante, en este nivel, es el de describir los “modelos retóricos” -quizás semánticos- dentro de las producciones musicales de occidente, y descubrir cómo estas estructuras son jugadas, con mayor ó menor acierto, a la manera de objetos, con contornos netos y con redes de vinculación derivadas del estilo.

Al hablar de la altura lo hacemos desde el lugar “abstracto” de la nota hasta el de lugares más precisos como los de las relaciones entre frecuencias, fenómenos transientes, modulaciones de materia, formas envolventes. Frente al abordaje de cualquiera de estos problemas, nos vemos impelidos a comprender los sucesos de una manera mucho más compleja y rica. Esta nueva comprensión puede estar enmarcada en el ámbito de esta noción de espacio, ya que las localizaciones -tanto en la experiencia analógica (del corte de cinta, por ejemplo), como en el manejo de las “digitalizaciones” a través de un monitor de computadora (manipulación de muestras en un editor de sampler)- se manifiestan siempre “en su propiedad espacial”.

Si preferimos hablar en términos de “notas”, deberemos remitirnos ya, a nociones que fueron expuestas hace algún tiempo. El concepto de “intervalo” (la distancia entre dos puntos, y la dialéctica entre puntos e intervalo ó espacio entre dichos puntos (objetos), J. P. Sartre, en “El Ser y La Nada”; ó las definiciones de intervalo/nota en Galvano della Volpe en su “Crisis de la Estética Romántica”; entre otros) vienen a situar categóricamente el problema de la altura en la música occidental, no en las notas sino en los espacios de relación entre notas, es decir: intervalos. La dialéctica de relaciones entre notas son el sustrato por donde el discurso musical de la altura se recorta y define. Resulta visible que es “el espacio” entre notas el indicador y ordenador del discurso musical, si queremos entenderlo, exclusivamente, en términos de “notas”.

Desde esta perspectiva no nos resultará muy difícil comprender que tiene mucha mayor importancia práctica -es decir: operativa- trabajar, en lugar de con nombres abstractos que remiten a algún himno (Ut, re, mi….), hacerlo con “objetos” con propiedades intrínsecas, con magnitudes y color, como la segunda menor ó el tritono ó las terceras. Estos “objetos” se escuchan, se definen en sí mismos, se recortan y muestran en su propio valor, son manipulables y sin duda, son el fundamento de unos códigos que vienen del músico al oyente y dan la vuelta.

Una visualización clara de estos conceptos aparece en la producción concreta de A. Webern: el “cubo” micromodal de su serie para el Konzert Op. 24, resulta un evidente ejemplo no sólo de una organización simétrica de las alturas (serie, intervalos), sino de un espacio “sensible” con un volumen y una serie de propiedades características de un objeto-espacio geométricos. En cuanto a las espacializaciones estructurales del discurso, eternamente cito la “Grosse Fugue” del Cuarteto Nº 13 de Ludwig van Beethoven y el Cuarteto Nº 3 de Elliot Carter.

El Espacio del Ritmo

Este espacio lo vamos a desmantelar en tres zonas que no resultan entre sí excluyentes.

Una primer zona es la que involucra los fenómenos rítmicos incluidos en la materia. Así, las rugosidades, grano, batimentos, modulaciones de amplitud, de filtro y de frecuencia, que tienen la tendencia a comportarse regularmente, es decir, con frecuencias de flujo y reflujo, crestas y depresiones constantes y regulares, que deben ser entendidos como impulsos regulares producidos por un generador, producen para la percepción fenómenos que son entendidos mejor como ritmo que como materia. Estos “generadores de impulso” presentan propiedades específicas para el tipo de material empleado. Así, una frecuencia de impulso “x”, tenderá a acumularse hacia el “exterior” –a aplanarse- en un sonido con reverberancia, llegando hasta la saturación, a diferencia del mismo sonido en una sala seca, donde los impulsos serán fácilmente discriminados todo el tiempo, y en la medida que nuevos impulsos aparecen, los primeros se diluyen en el límite de su espacio formal. (Podemos pensar en “ondas” concéntricas sobre un medio distinto, por ejemplo: agua y aceite, donde en el segundo tenderán a producirse “saturaciones” hacia la periferia antes que la “amplitud” del impulso se agote). Este ejemplo define el grado de mayor ó menor percepción rítmica de los eventos y bajo esta perspectiva deberemos situar, también, a los regímenes transientes fuera del espacio de la regularidad, e interpretarlos como generadores de rítmicas aleatorias ó irregulares dentro del espacio pulsar de las modulaciones controladas.

Una segunda zona se despliega al nivel de las estructuras rítmicas de diseño, que pueden ser analizadas desde la sintaxis tradicional. Hablamos de pulso, metro y ritmo como categorías significativas y constructivas; pensamos los “modi” antiguos (yambo, crético, espondeo, otros) como elementos de producción/análisis, asociados quizás a las figuras retóricas arriba mencionadas; tomamos referencias perceptivas (largo/breve, acentos fuerte/débil, sonido/silencio, proximidad, contigüidad, similitud, etcétera) para un análisis fenomenológico (como los modelos analíticos de F. Kröpfl: ritmos alfa, betas, etcétera); etcétera. Es decir, todos los niveles a los que estamos familiarizados frente a un análisis/producción rítmico tradicional.

Una última zona corresponde al ritmo producido por la “forma”: situación localizada de estructuras, diseños, gestos ó comportamientos dentro del espacio global del discurso. La frecuencia, velocidad, grados de continuidad/discontinuidad, y otras variables son las que marcan y definen este espacio. También lo que atañe al “tiempo liso” o “tiempo estriado” que enseña Pierre Boulez, o a la “direccionalidad” o “no-direccionalidad” de Stockhausen.

Podríamos pensar estas tres zonas con características de inclusión (de la primera a la última) y no estaremos errados. A los fines del análisis y producción controlada, el desglose resulta más favorable.

Queda claro -y es la finalidad- que estas variables están hablando del espacio global donde los sucesos acontecen, y no haremos aquí un análisis sobre las posibilidades tácticas y formales de su aprovechamiento en el discurso: nos contentaremos con “mostrar” que las propiedades específicas de los objetos -ya sean estos objetos simples ó estructuras construidas complejas- entrañan, contienen y limitan el espacio general.

El Espacio de Representación

El espacio de representación es quizás uno de los logros más notables que caracterizan el desenvolvimiento de la música occidental. Este espacio, a partir de todas las formas que fue asumiendo en la historia de nuestra cultura (notación simbólica, analógica, gestual, esquemas para el análisis, formas de codificación “personalizadas”, diseños para la educación y enseñanza de la música, representaciones en un monitos en tiempo real, etcétera), muestran una “convergencia” muy precisa entre la “realidad acústica” y su “espacio de representación”.

La notación simbólica, con su elevado nivel de abstracción y racionalismo, con el esfuerzo de las convenciones que reclama, el alto grado de “diferencia” con “lo real” que solemos adjudicarle, resulta un ejemplo esclarecedor de los fenómenos de espacialización que venimos describiendo y definiendo.

Una polifonía barroca, donde el juego de las voces, en sus perfiles de ubicación y localización de frecuencias (notas), de duraciones (ritmos), de dinámicas (amplitudes relativas), de timbres (orquestación e instrumentación), de registros (claves), aparecen claramente “espacializadas” en una representación sobre el papel que presenta correspondencias estrechas entre lo que vemos -leemos- y lo que podemos organizar y percibir como discurso, es decir, música viva.

Otras notaciones son mucho más precisas en lo concerniente a esta convergencia. Así la notación analógica, transcribe de manera más “real” los sucesos tal y como son percibidos y resultan de una máxima eficiencia al tener que ser reproducidos. Lo mismo para la notación gestual, que agrega un grado más de exactitud a la realización/descripción de los sucesos. A partir de la digitalización, las “partituras” se han tornado numéricas, es decir, con un bajo perfil de representación; pero esto no nos afecta mayormente, ya que resultan códigos empleados exclusivamente en el “interior” de las máquinas: no habrá un instrumentista que deba decodificar en tiempo real sino que lo visualiza directamente en el monitor. De cualquier modo se puede señalar que se ha cambiado el valor imaginario del espacio de representación por otro, quizás, de un mayor nivel de control y de la aparición de “nuevas imágenes” generadas por la computadora y asociadas, por otra vía, al espacio sonoro en sí.

Quiero señalar, con todo esto, que existe una correspondencia término a término entre el espacio perceptivo y el espacio de representación. Esta coincidencia no fue dada al azar, sino que es el resultado de la cultura. Claro que esto no significa que los modelos de representación no puedan evolucionar hacia versiones más precisas y eficientes; sin embargo, y sobre todo a partir de las experiencias “laterales” sobre los códigos vigentes, se han ido abriendo precisiones sumamente útiles no sólo al análisis, sino también a la producción. Me interesa subrayar en este contexto -sólo- el hecho de la espacialidad de los objetos sonoros, que ya viene enunciada desde su espacio de representación. Estos modelos se irán “perfeccionando”, también, en la medida que analicemos si esa representación coincide -de manera analógica ó numérica- con lo que es percibido, y si resulta eficaz y estimulante como modelo para la producción de discurso. Estímulo para la cultura que abrirá nuevos espacios de interés y de percepción.

El Espacio de la Dinámica

No habrá que ser un intérprete de cuerdas, perfeccionado en el estilo barroco, para hacer uso de una “sensibilidad dinámica”, ni un avezado intérprete de las nuevas técnicas para entender lo que se quiere decir cuando se habla de sutiles manejos dinámicos. Esto que se sigue llamando -imprecisamente-: “la expresión”.

Si trabajamos sobre un generador de envolventes, podemos entender con claridad, la noción (percepción) de espacio dinámico. Al trabajar sobre modelos como el ADSR (Attack, Decay, Sustain & Release) producidos por cualquier sintetizador, y operar directamente sobre la evolución formal, se muestra de manera evidente esta propiedad espacial de la dinámica. Podemos también estudiar el modelo de Pierre Schaeffer -su “caja” tridimensional- para comprender las propiedades de evolución de la materia sonora, a partir de ejes y de planos. Sumamente tridimensional, vale decir: espacial.

Finalmente, cómo cabe pensar (ó percibir, si se quiere) fenómenos producidos analógica ó digitalmente como el efecto Doppler, la reverberancia ó las cámaras de sonido que simulan un espacio “real” de sala?

El Espacio de la Textura

Aquí nos encontramos de frente a una de las problemáticas formales más interesantes para el análisis desde esta perspectiva espacial. Contamos con las herramientas técnicas y los modelos descriptivos, para comprender el universo formal de las texturas, es decir, las redes asociativas entre eventos aislables que constituyen al espacio global. Es en las “texturas” donde esta propiedad espacial de la música se manifiesta a la percepción.

Si analizamos los distintos tipos de texturas “catalogables” notaremos que al hablar de homofonías, como de heterofonías ó polifonías, etcétera, estamos frente a fenómenos de organización (fenómenos orgánicos) espacial de los objetos, de las relaciones arriba mencionadas de redes de altura, dinámica, rítmica, acústica. Es en la textura donde esta definición de espacio/objeto aparece más netamente evidenciada, ya que la textura no resulta otra cosa que los vínculos relativos entre objetos específicos que pueden ser aislados, y son estos objetos mismos y estas relaciones que los vinculan, los que “realizan” la textura. Pero, a la vez, la textura misma nos aparece como objeto, perceptible y analizable. Difícilmente en una simple relación de inclusión de los objetos, ya que cualquier trastorno ó modificación de las propiedades de alguno de estos objetos particulares, alterará sustancialmente la textura.

Es aquí donde se evidencia la imposibilidad de disociar al objeto de su espacio; y es el espacio este objeto mismo. Si mencioné la fractalización del espacio musical, se debió a que este concepto fractal de que el todo no es la suma de sus partes, sino que el todo es la parte, y viceversa, cumple cabalmente con las reglas perceptivas/compositivas del universo sonoro y discursivo. Queremos remarcar: es bajo todos los parámetros acústico-musicales que esta noción espacial puede aplicarse, pero es en el fenómeno de las texturas, donde aparece evidenciado y, fuerza y obliga al análisis para su completa comprensión.

El Espacio de la Implementación

Este aspecto tiene que ver con la puesta en escena del discurso musical. Es decir, ese espacio que se genera, primero entre músicos, y luego en su relación con el oyente.

Nuestra cultura musical desenvolvió este espacio en dos niveles claramente diferenciados y, a veces, hasta en oposición: el espacio de la orquesta y el de la improvisación grupal. Generados a partir de momentos y condiciones socio-culturales distintas, tienden a producir modelos de comunicación y producción fácilmente diferenciables. La formación de cámara se sitúa en el medio de estas categorías bipolares.

El mejor ejemplo de lo que puede acontecer en cuanto al espacio de la comunicación musical entre intérpretes, está dado en el ámbito de la improvisación, ya que -a diferencia de la gran orquesta- el instrumentista se ve “obligado” a escuchar/generar (responsablemente?) más allá de pautas dadas, de ilusiones preconcebidas, de lugares de producción específicos y -a veces- sorpresivos. El intérprete no podrá “delegar” en un tercero (el conductor ó la partitura) las obligaciones no ya de sus propias técnicas interpretativas, sino que deberá asumirse como responsable de un discurso del que forma parte y al que debe sostener.

No vamos a analizar aquí, aspectos que hacen a la historia social de ambos conjuntos y los grados de pertinencia del discurso musical a partir de niveles de aceptación sociocultural, ni un abordaje desde una perspectiva “institucional” y su grado de afianzamiento; tampoco las condiciones técnico-interpretativas que involucran en el discurso; tampoco haremos un análisis actitudinal (V. Globokar) y su derivación en el discurso; no daremos cuenta de las condiciones psicológicas que implican el abordaje del concierto a partir de experiencias previas como el ensayo ó la crítica; no haremos, en fin, un cuadro de doble entrada donde aparecerían polarizadas las características propias y los resultados en la producción musical en el ámbito de la gran orquesta a diferencia de la improvisación grupal tal y como la entendemos en nuestros días.

Vamos, en cambio, a situar nuestro análisis en la observación de los “objetos” sonoros que circulan en el transcurso de la improvisación contemporánea -tanto en la música llamada “culta” como en el jazz-. Ya que la percepción y discriminación de estos objetos podrían ser el único elemento aprehensible para entender y analizar la evolución del discurso musical en el espacio de la improvisación.

Si nos situamos frente a modelos eficaces -debo citar aquí las experiencias de grupos como “New Phonic Art”-, es decir, modelos en donde la preocupación original de los planteos estéticos radica en la producción de un discurso comunicable en los términos de que deba ser entendido y asimilado por el oyente (y descarto, obviamente, los trabajos de “corte narcisista” donde en el mejor de los casos se llegan a entablar buenos intercambios entre músicos, pero donde el oyente queda virtualmente excluido del proceso comunicacional), si nos situamos frente a estos modelos podremos notar que una perspectiva precisa para la comprensión y el análisis radica en la discriminación de los “objetos sonoros” que están siendo puestos en funcionamiento. Si repasamos las categorías de estos objetos, veremos que éstos tienen una procedencia y propiedades diversas: estructuras gestuales (actitudinales), grupos de diseños netamente recortados, figuras rítmicas persistentes, direcciones bien determinadas (también la no-dirección), fenómenos globales de “campo”, selecciones tácticas de agrupamiento por estructuras ó por tendencias discursivas (estructuras que empiezan a ir hacia algún lado), y toda una extensa serie de “recursos” que el músico decide espontáneamente dentro del espacio global de la improvisación. Todo esto, además, en el marco de polaridades que van de lo puntual a lo general.

Colocados en este ángulo de observación, percibimos claramente que es la discriminación de estos y otros objetos los que nos permiten como oyentes ó como músicos activos, tener un manejo consciente de lo que sucede cuando estas músicas suceden. Es en el espacio donde los objetos de la música generan el espacio; son estas estructuras su propio espacio y resultan indefinibles fuera del recurso espacial de los sucesos pues ya que como figuras existentes desde los comienzos de la música -de nuestra ó de otras culturas- son discriminadas y “localizadas” durante el devenir del discurso musical.

El Espacio Decisional de las Estéticas

De todos estos ángulos de apreciación podemos extraer generalidades que apuntarán más bien a definir nuestras elecciones y decisiones tácticas y estratégicas, vale decir: -en el ámbito de los fenómenos musicales y artísticos-estéticas-. Fenómenos globales en la interpretación de estos análisis pueden ser tomados como orientadores de nuestra búsqueda. Una serie de textos podrían ser leídos para reforzar esta perspectiva de análisis; para reforzar una sensibilidad interpretativa/compositiva regulada en el fluido de los objetos. Podemos pensar, también, más allá de una gramática de los espacios -que es lo que este ensayo pretende mencionar- una “sintaxis” de los objetos, ya que desde esta perspectiva, los modelos sintácticos resultantes serán, ellos mismos, el espacio del que estamos hablando.

A modo de orientación diremos que todos aquellos análisis que se sitúen desde una perspectiva topológica, estarán poniendo el énfasis en las relaciones entre objetos; y según los que este ensayo pretende, deberán ser entendidos como los generadores e impulsores de un discurso en el espacio.

Esto implica un ligero desplazamiento de la sensibilidad, tanto del oyente como del músico, en los niveles de la interpretación y de la composición. No dudo que este cambio de “óptica” afectará a los discursos musicales en sí mismos, no sólo, ya, en el aspecto de los nuevos medios de producción/exposición, sino en lo que atañe a los “contenidos”. Sin duda las nuevas tecnologías van asociadas a nuevos “contenidos” formales, a pesar de que gran parte de la cultura obliga a los nuevos medios a adaptarse a mensajes convencionales. Es, sin embargo, este un campo propicio para la investigación y producción desinhibida, donde real y espontáneamente se cumpla la ley donde “forma/contenido” se muestren en su univocidad, y abandonen el terreno enunciativo de una falsa dualidad. Esta música de “objetos” ya está en la cultura, ya está -valga la expresión- en la música.

Nos queda preguntarnos si somos sensibles a esta nueva producción?; si estamos aptos para la formación de objetos capaces de ser aislados, sintetizados por nuestra percepción?; si seremos capaces de abrirnos a una nueva sensibilidad perceptiva/compositiva que nos permita acercarnos al espacio de la música con formas a parte de la percepción de los medios?

Quedaría aún abordar los problemas (primero) que atañen a la forma -macroforma-, es decir, las decisiones al nivel estratégico del discurso, finalmente estético. Se puede pensar en un espacio uniforme, grillado, homotópico a la manera de Mozart, ó un espacio discontinuo, heterotópico, a la manera del período atonal libre de Schönberg; y (segundo) aquellos aspectos asociados a la sensibilidad espacial a partir de una perspectiva psicológica, como psicología de la percepción ó de la evocación (memorias).-

* * *

(*) En la orquesta clásica es donde este dios central aparece. El dios del panóptico que menciona Foucault. Dios en el sentido de la prueba de San Anselmo.

Bibliografía sugerida
* “Heterotopía” (Un estudio sobre la sensibilidad ordenadora/compositiva en la obra de Alvar Aalto), de Demetri Porphyrios
* “Análisis topológico en las estructuras literarias”, de Hans M. Enzenberger
* “El Kitsch como objeto”, de Abraham Moles
* “Crisis de la Estética Romántica”, de Galvano della Volpe
* “El Ser y la Nada”, de Jean Paul Sartre. (Los capítulos sobre el objeto y las filosofías objetivas).
* “La Arqueología del Saber”, de Michel Foucault.
* “El Orden del Discurso”, de Michel Foucault.
* “Los Objetos Fractales”, de Benoît Mandelbrot
* “Geometría Fractal”, de Javier Barrallo Calonge
* “Música, semántica, sociedad”, de Henry Pousseur

 
orejaWEB OS

hacia el ´81/´82 estaba escuchando muy atentamente los trabajos de grupos como “nova consonanza” o “new phonic art”// también había leído los textos “didácticos” que vinko globokar aplicaba en sus clases i en sus trabajos para grupos de instrumentistas (algo que estaba activo en las improvisaciones de new phonic…)// más tarde pude escuchar la improvisación como se producía por entonces en buenos aires// músicos –instrumentistas i compositores- subían al escenario a improvisar// entonces pude notar que había –básicamente- dos tipos de actitudes frente a la propuesta: una era la “tradicional” de un “líder” guiando a “su” grupo –tal cual se ve en la improvisación en el jazz-/ algo así como “un generador musical” seguido i atendido por el resto que trata de conformar (en el doble sentido) las ideas musicales de ese paladín// la otra era una especie de reaseguro de la forma a partir de esquemas/partituras/conducción que daban casi siempre como resultado unos cachivaches recargados sin unidad ni interés// lo que se me hacía más evidente –por entonces i ahora mismo- era la fuerte tendencia a “no escuchar” lo que hacía el resto por parte de cada integrante: algo muy parecido a lo que sucede en la mediana i gran orquesta// traté entonces de iniciar un proyecto que tuviera primeramente en cuenta este aspecto “social” de la improvisación i de la transmisión musical// social –claro está- desde mis tendencias (esencialmente algo anarquistas) i soñé de ese modo en un grupo humano de músicos que atendieran –analizaran espontáneamente- i generaran “in vivo” espacios sonoros continuamente renovados i conectados entre sí i el total…// así comenzó la Compañía de Música IMaginAria en 1984// había aires renovadores// para mí no tanto por la democracia sino por poder asomar la cabeza… ///

al principio -1984- se llamaba g.i.e.s. (grupo de improvisación i experimentación sonora… uf!)// era la época de las siglas: c.r.a.m., i.f.t., i.b.m., e.t.c.// pronto nos salimos de ese nombre espantoso// éramos allí horacio lópez, alejandro labastía, fernando difiore and me// hubo un par más que pasó rápidamente flotando a la deriva// fernando al año se fue i quedó el trío inicial/ ensayábamos en caseros provincia de bs. as. en el dormitorio de alejandro con un piano de cola, un par de mics, un deck Panasonic –para el registro inexorable de cada trabajo- e infinidad de objetos percusivos: toms platillos campanas canillas gones tazones de yerba i azúcar fierritos latas…///

-claro- cada úno traía el lastre de lo que había aprendido en la escuela i sus “gustos musicales”// entonces la primer tarea fue “vetar” toda alusión a otras músicas (un espacio bastante incómodo)// desde el primer momento se grababan las sesiones así que no había escape: cuando la oreja escuchaba i marcaba alusiones no había espacio para “retóricas”… nada de: “es una cita a…” “es un homenaje…” nada/ nada de eso estaba permitido…// era muy duro// pero nos llevó a todos a un grado más alto de audición i autoescucha (léase: acción)// una audición más íntima i una revisión constante de los modelos adquiridos// no para abandonarlos sino –suspendiéndolos- para ponerlos finalmente “en su lugar”// creo que la manera más segura a la que arribamos fue el trabajo con el material: una suerte de tarea obsesiva –microquirúrgica- de elementos sonoros aislados i ocasionalmente combinados que cerraban-ocluían todo espacio al discurso (como fluido retórico)///

en el ´85 salimos a la arena: el centro cultural recoleta que inició en esa oportunidad un ciclo (que después fue anual) llamado “experiencias en improvisación”// allí escuchamos al g.e.i.m. –el grupo coordinado por carmelo saitta-, a francisco kröpfl con tito rauch/ al grupo de “acción musical” del conservatorio de la lucila/ un grupo integrado por gerardo gandini-carmelo saitta-julio viera-gabriel pérsico-sergio smilovich-jorge lutsow holm-andrés gerzenzon- (toda “una banda”)/ i –si no me olvido de alguien…- la compañía// anécdota: nos encontramos –después de un año de duro trabajo- en el lugar más propicio a nuestra actividad: la mejor tecnología/ los más aptos exponentes en el género/ un público especializado… // sin embrago presentamos una improvisación con sonidos provenientes de latas en desuso con látex… una especie de “provocación”// el resto de las improvisaciones presentadas en esa oportunidad eran el incierto producto de nuestro trabajo// me parece que funcionó bien… (?) al año siguiente nos invitaron de nuevo///

luego empezamos a incluir sintetizadores i electronics varios…// el problema aquí era lograr un buen empaste entre el material analógico/digital –de las máquinas- i el acústico -de los instrumentos tradicionales-// no a la manera de davidovsky que jugaba de grado entre esos dos tipos de materiales// mas bien íbamos tras la búsqueda de una integración absoluta de no-predominio de unos instrumentos sobre otros// esto resultó en una ambigüedad en la recepción que “confundía” el origen de la fuente/ muy efectivo para el oyente i –algunas veces- para nosotros mismos!// en el ´85 se incorporó alma coeffman i le dio un gran impulso al grupo// con ella hicimos música para dos mediometrajes del instituto nacional de cinematografía: improvisaciones que se editaron más tarde sobre el celuloide// por entonces la “técnica” estaba centrada en producir estructuras más complejas// trabajábamos “rutinas” que nos condujeran a estructuras sonoras rápidas i complejas iniciadas por alguien i finalizadas por otro u otros: difícil pero esencial para nuestro discurso// hasta que empezó a funcionar más o menos espontáneamente// se iniciaba un proceso que podríamos llamar de “intercambio”… (raro en esa sociedad actual…)///

nadie está exento: claro que cuando empezaron a funcionar los “primeros recursos complejos” (especies de “tropos”) las tendencias inmediatas iban a la “repetición”// así que impuse un nuevo nivel de “reglas/prohibiciones” (no resulta sencillo trabajar conmigo…)// a tal punto que tuvimos unos conciertos –más o menos seguidos en fecha- i no nos permitimos el uso de estrategias que habíamos probado en su eficacia (sonora i de recepción): así que había que montar un nuevo espectáculo –en semanas- que nada tuviera que ver con el anterior… ¡parecía improvisación!…// esa de la que todos nos colmábamos de retórica discursiva…///

me conecté -1986- con gente del conservatorio manuel de falla// estudiantes que querían improvisar// empezamos a trabajar en sus aulas i más tarde nos retiramos “en privado” a profundizar nuestra tarea// se formó así un “grupo2” de la CMI// más tarde se incluyeron otros i tuvimos “grupo3” “grupo4…” hasta siete grupos de improvisación de muy diversa procedencia i calidad: experimentadores electrónicos –subsidiarios del rock- músicos de orquesta i hasta un arquitecto.músico… // esplendor social interno: las ideas parecían funcionar i el espacio se expandía suavemente// en 1987 se incorpora a la CMI alejandro gonzález novoa con su cello haciendo un gran aporte en sonido i actitud// a fin de ese año viaja alma a japón (la pierdo de vista)// también organicé en el verano del ´87 unos cursos de electroacústica para los músicos de la CMI que estuvieran interesados en ampliar su horizonte teórico…

composición/improvisación es un eje inevitable// yo me asistí del análisis// pero esto sólo era útil para la forma musical/ en cuanto a las “relaciones sociales” generar un espacio de convivencia –sonora- era un trabajo para titanes: en la medida del éxito los egos iban creciendo también…// claro que los paracaidistas duraban poco tiempo: el ensayo era el espacio central i los que anhelaban asomar la cabeza primero debían entrenar la oreja…// algunas veces trabajamos con esquema –en los ensayos- pero únicamente para plantear problemas estructurales más complejos// cuando funcionaban i se lograba incorporar la estructura los esquemas desaparecían: era otra forma de pensar i –según mi criterio- no podía ser el sustento de una improvisación: era sólo una práctica// en esa época trabajábamos sobre la “materia” específicamente –tal como lo hace la electroacústica- i si aparecían “estructuras discursivas” más complejas estas debían funcionar en un marco atonal (generalmente libre) pero no estaban permitidas armonías funcionales ni cosas por el estilo… -en sentido estricto-///

para la “recepción” el lenguaje atonal alejaba a los oyentes más inexpertos// podían poner su atención en el despliegue de los materiales// esto era interpretado habitualmente –de manera incidental- como “climas sonoros” o “músicas de film”// de cualquier modo: este no era el modo de pensar-generar: trabajábamos directamente –de “manera abstracta”- sobre los problemas musicales: selección i ordenación de los materiales/ formalización/ circulación e intercambio del discurso grupal/ polifonía (no-imposición de una voz-instrumento sobre las otras)/ i otras///

en 1988 incorporamos algunos músicos del grupo 2 al uno –sandra olstein Luciano Begalli i miguel luchilo-// también formé un grupo de danza en improvisación contemporánea coordinado por gabriela panisello i un grupo de plástica coordinado por mónica musante// había unos 15 bailarines i 4 plásticos en acción// también recibí la fabulosa i desinteresada colaboración de roberto kuczer que contaba en ese entonces con un estudio profesional de conversión de 16 mm. a video// mucho material de imagen documental –el estudio trabajaba para canales de televisión- del cual pudimos extraer material para montajes que realizamos kuczer i yo// todo este estallido de “recursos” técnicos i humanos nos llevó a presentarnos en la primer bienal de arte joven en bs. as. (en el ´89)// fuimos grupo seleccionado en el rubro “música clásica” ya que si nos presentábamos como contemporáneos o improvisadores no nos iban a prestar atención: no estaba en los planes político-institucionales…// también en el ´88 hicimos un radioteatro: una especie de policial donde se parodiaba con el ambiente intelectual de entonces en la ciudad// CMI en su esplendor… ///

en el ´89 –como ya dije- participamos en la bienal de arte joven i resultó todo un hallazgo ya que las salas estaban repletas de gente –no todo el público era “especializado”- i la recepción fue fantástica// allí presentamos unas instalaciones con danza i video simultáneos a la música: todo improvisación excepto el material fílmico que ya estaba editado pero que los artistas –sin embargo- no conocían: lo vieron por primera vez en escena –como el público- i de ese material tenían que tomar decisiones para la forma sonora grupal// excelente experiencia// resultamos “reconocidos” en nuestra propuesta i vinieron las entrevistas i las aperturas a otros espacios donde la improvisación contemporánea no había entrado hasta entonces// ese mismo año se fue gonzález novoa (que trabajó del ´87 al ´89) i volvimos al trío de origen –el que sufrió todas las transformaciones!- integrado por alejandro labastía-horacio lópez i yo///

el objetivo entonces era trabajar en un espacio interdisciplinario en donde los artistas compartían las experiencias técnicas de los otros grupos: así se lograba tener una conciencia más clara de los problemas dificultades i resoluciones propias de cada actividad// trabajamos en esta modalidad todo el ´89 i el ´90/ a principios del ´91 yo me radiqué en Bariloche// anécdota: en una representación el grupo de danza salía con unos trajes de malla tramada (algo como unos tubos de tela) i nos pareció que era “oportuno” que los músicos hicieran otro tanto… entonces nos pusimos a fabricar máscaras –con mónica musante- sobre las mismas caras de los músicos i así salimos a escena –acompañando a los bailarines en su indumentaria i en su proceso-// fue una experiencia muy fuerte: desde la producción hasta la “salida”// estaba en juego el concepto de la “inhabilidad” del músico para el juego corporal (algo que kagel ya había probado desde otro ángulo)// (a veces pienso que es una pena que no haya podido hacer un registro de esas experiencias: los medios a disposición eran escasos i sólo quedaron grabaciones de los conciertos i algunas fotos…)///

como no contábamos con espacios físicos –ni ninguna otra clase de respaldo…- suficientes para ensayos generales lo que implementé fue el trabajo por módulos: cada grupo tenía una imagen resultante de los objetivos a cumplir en ese trabajo específico i –a la hora de ponerlo en espacio (quizás una o dos veces antes del concierto)- conseguíamos o alquilábamos un espacio grande para verificar los parciales i ajustar las articulaciones formales// por supuesto que trabajar así no facilitaba las cosas sin embargo tenía dos ventajas visibles: primero la consolidación previa de las ideas por parte de un grupo un subgrupo o los individuos/ por otro lado el “factor sorpresa” que implicaba ver cómo los otros habían pensado i resuelto los mismos problemas// finalmente: no estaba “tan mal”///

en fin: en el ´91 me radiqué en bariloche a sabiendas que esto era un “pueblo muerto” pero con el proyecto “rescatador” de continuar conectado a la CMI i establecer un proyecto de intercambio bsas-bariloche que “finalmente” nunca llegó a la práctica…// por otra parte la CMI –coordinada ahora por alejandro labastía- empezó a perder a los músicos involucrados –más de 35 por ese entonces-/ desapareció el grupo de danza i el grupo de plásticos sostuvo un año más// también se perdieron los espacios de concierto que tanto había costado conseguir: parecía que “todo el proyecto” tendía a la desintegración// sin embargo –con esfuerzo- siguió///

la CMI siguió funcionando en bs. as. por algún tiempo// no sé si funciona aún… aunque sería una alegría para mí ver que “la marca” del proyecto original sigue viva// sé que se cambiaron estrategias/ que emergieron “estéticas” del todo contrariantes (estos hechos llevaron a alejarnos mutuamente) pero en un lugar donde las prácticas de experimentación i problematización de los lenguajes es casi nula me parece importante que –aunque sean- los “ecos” de una experiencia fuerte perduren// esto es muy personal i no sé si a esta altura hay alguien de aquellas formaciones que mantenga “el espíritu”// sólo un anhelo///

la CMI tuvo una posición frente a la dialéctica de los grupos: bien que mal duró más de 15 años (¿) algunos músicos sostuvieron otros pasaron grácilmente a mí se me tachó de fascista marxista comunista i otros apelativos… pero lo cierto es que llegábamos al concierto con una posición homogénea i consensuada i –como se diría- nos “poníamos la camiseta”…: para algunos había un “cierto orgullo institucional” por pertenecer ser parte// también habría que entender que en los ´80 no se escuchaba mucho de “guías” tales como john cage o michel foucault: no es que no existieran en el ámbito intelectual de bs as pero no eran “moneda corriente”// resulta fácil verlo ahora –de manera retrospectiva- pero entonces resultaba una propuesta innovadora que cada úno asumió según sus talentos// la CMI funcionó todos esos años sin ningún recurso ni aval// tampoco éramos músicos con “recursos económicos personales” i lo que hacíamos no era jamás un producto “de mercado”: algo fácil de meter en los medios i de simple recepción// por último: lo hicimos en bs as i si bien son hechos antiguos me siguen pareciendo nuevos///

por mi parte no podía morir en el error… ntonces decidí continuarlo”…: fundé GAP –grupo de arte provisorio- con artistas de Bariloche// sigo trabajando desde mi perspectiva anarquista i social/ sigo trabajando en instalaciones/ sigo trabajando en lo que hoy se llama “tiempo real” –i por lo general es mal entendido…-// tengo “gratos encuentros” –con eric johansen o con natalia buch por ejemplo- donde ha surgido –de pronto- sin mayores expectativas lo que denominaría “improvisaciones libres”: el objetivo de todo mi trabajo…// importantísimo mi encuentro con músicos de la calidad de Santiago Mingarro –compositor de Trelew- i Ariel Ojeda –contrabajista de Mendoza- con los que hacemos experimentos en tiempo real i alguna presentación pública// hace unos años participo de eventos musicales (como unas bienales sobre música contemporánea que se realizan en San Martín de los Andes) a partir de seminarios de composición, talleres de improvisación en técnicas contemporáneas, live-music, tiempo real i performances///

 

Grupo de Arte Provisorio, alter ego de Osvaldo Vazquez.

Creo que un músico tendría que hablar –o escribir- sólo sobre lo que escucha. lo demás: las definiciones teóricas, las apreciaciones estéticas, las consideraciones políticas, las aplicaciones tecnológicas… son competencia de otros espacios –ya lo suficientemente “emancipados”- del entorno musical: la musicología, la estética, la crítica, la ciencia… ó viceversa.

es decir: voy a anotar una serie de eventos que tuve la posibilidad de escuchar, producidos por mis colegas i -algunas veces por mí-, músicos que en los años ´80 estábamos entregados a un espacio de difícil definición que llamamos (i seguimos llamando) “música experimental”.

voy a intentar situar los ´80 más específicamente a partir del ´83 ya que en el espacio inmediato anterior las cosas estaban lo suficientemente terribles como para que muchos fenómenos culturales pudieran ver la luz pública, i sólo se los podía llegar a presenciar en núcleos muy secretos i clandestinos: laterales. por otra parte voy a hablar de un género específico derivado i fundante de la experimentación que denominamos “improvisación”. aunque había también –obviamente- otras maneras de la búsqueda.

en 1984 escuché un concierto –realizado en el Centro Cultural Recoleta (por ese entonces Centro Cultural Ciudad de Bs. As.)- en el que improvisaban carmelo saitta i jorge lutzow holm –percusión-, gerardo gandini –piano-, julio viera –arp2600-, gabriel pérsico –flauta traversa-, andrés gerzenzon –oboe- i sergio smilovich –saxo-. (creo no olvidarme de ninguno… (las enumeraciones!… ya sabemos…)). de alguna manera este concierto fue inaugural ya que a partir del año siguiente empezó a funcionar un ciclo semanal llamado “semana de la improvisación” en donde participábamos los grupos más comprometidos en ese espacio. allí escuchamos –ese primer año del ciclo (1985)- al grupo “acción musical” que tenía su centro de operaciones en el conservatorio de la lucila i coordinaba enrique belloc.

recuerdo especialmente a dos músicos de esa formación –leo heras –saxo- i marcelo barragán –clarinete- (lamentablemente se me escapan los nombres de los otros integrantes –si no me equivoco: un quinteto-). también participó el “g.e.i.m.” coordinado por carmelo saitta que tenía su sede en el mismo centro cultural. este grupo estaba formado por gabriel pérsico –flauta traversa-, andrés gerzenzon –oboe-, fabián panisello –viola-, jorge lutzow holm i saitta –percusión-. yo presenté el grupo que había inventado el año anterior con el nombre de “compañía de música imaginaria” donde tocábamos: horacio lópez –oboe-, alejandro labastía –piano i percusión- i yo –sintetizador i percusión-. también se presentó ese año un trío integrado por tito rauch –clarinete-, francisco kröpfl –sintetizador- i carmelo saitta –percusión-.

aunque hubo algunos cambios i deserciones en el camino, el ciclo duró hasta el ´89 inclusive, lo que significa –para mí- una rara capacidad de persistencia de un proyecto colectivo: sabemos lo difícil que resulta en argentina sostener un proyecto plural en el tiempo, sobre todo si se tienen en cuenta las dificultades que sufrimos los músicos a la hora de los “honorarios”…

estos grupos “visibles” estaban integrados por músicos que venían de distintas formaciones i algunos ya habían realizado gran parte de su producción a partir de distintas experiencias. sin embargo, se cuidaba el aspecto de no expresar las características propias de esos estilos –música clásica, rock, jazz…- lo que le aportaba al género un carácter de clara contemporaneidad.

los discursos estaban apoyados básicamente en la búsqueda formal i su directa vinculación sobre el trabajo de la materia sonora. muchas propuestas eran de una gran finesa en la selección de los materiales, lo que traía implícito un cuestionamiento sobre las técnicas instrumentales en boga i el replanteamiento de las búsquedas formales. a veces se trabajaba con esquemas que funcionaban como “partituras guías” i otras veces –las más osadas- como improvisaciones “libres” de producción instantánea.

uno tenía la impresión de estar ante unos trabajos “serios” –más allá de “lo semántico” de los discursos particulares-. pero algo que quiero enfatizar es que nunca se dejaba traslucir ese aspecto estético “banal” tan gustoso de las estéticas a partir de los 90s.

las tecnologías aplicadas no eran demasiado innovadoras ya que se trabajaba esencialmente sobre la revisión del funcionamiento de los instrumentos tradicionales. a veces se buscaba producir sonoridades más electrónicas –quizás a partir de los modelos de ligeti o de schönberg mismo…- i en algunas ocasiones se incluían sintetizadores (analógicos i alguno de fm digital). sí -en cambio- era muy buena la tecnología de sonido de sala i de registro: lo mejor para el momento estaba a disposición en ese centro cultural.

otro aspecto interesante es que en la mayor parte de los grupos, si bien podrían haber asumido una posición cómoda de “instalación” en ese medio, buscaban la apertura hacia nuevos espacios sociales de representación i comunicación.

así se gestionaban actuaciones en espacios “under” u otros “consagrados” a la música clásica. espacios donde la música contemporánea difícilmente circulaba i, sin embargo, se lograba en algunas ocasiones la puesta de “experimentos” fuera de los espacios específicos.

este tinte social también se veía dentro del funcionamiento de algunos grupos donde las mecánicas grupales no eran meramente de “un líder con SU banda” sino que se gestaban espacios más plurales de funcionamiento donde las formas musicales definitivas eran evaluadas i decididas por los participantes.

esta actitud demostraba un intento de mayor definición i contorno en el estilo del grupo i de su búsqueda/propuesta, como así también en la expresión del deseo de situar a la improvisación como un género cada vez con mejor definición. ya no eran las zapadas del rock o del jazz ni una simple i vulgar chapucería a la hora de las producciones sonoras.

se evidenciaba –entonces- un cuestionamiento de la forma, hasta de los modelos propios de la música contemporánea (!) i aunque se seguían los paradigmas propios de los compositores i de las músicas más significativas de la segunda postguerra, la actitud no resultaba de una aceptación directa sino que apelaba a efectuarle preguntas, torsiones, giros i la aplicación de distintos puntos de vista. una actitud anticonvencional hasta para con la música contemporánea (no desde el “no” al “informalismo” sino desde el cuestionamiento de la forma [la forma “improvisación” que era algo de lo que nadie nos había hablado i donde estaba en juego el funcionamiento grupal]).

creo que en los ´80 nadie sabía nada o se sabía demasiado de “algunas otras cosas”…

osvaldo vázquez
ca. 09-08

indisonancia

 Ensayo, Poesía  Comments Off
Jun 242010
 

indisonancia

el teatro sin música es teatro
el cine sin música es cine
la danza sin música es danza
la diosa –euterpes / traviesa- juega a visitar a las otras
pero en el fondo creo que es una cuestión de cortesía…

desde el divorcio con la matemática
sigue su vida propia sin necesidades ni intereses

se habla del “fin de la música” “el fin de la composición”
i otros finales
el legado de adorno parece haber dejado el pensamiento
como moléculas de un gas extraño que se disipa en todas direcciones
¿merecerá -acaso- una lectura más seria i responsable?

la sombra le da a las cosas perfiles que no imaginaban

lo único que no destruye la ilusión es el lenguaje

en un apartado de un texto de Kepler –Johannes (1571-1630)- se puede leer la descripción de un reloj que maneja otra escala de tiempo cronométrico (que no es hora-minuto-segundo-milésima) i que resulta de una mayor precisión// el reloj de Kepler tiene dos modos de funcionamiento: perfecto i pluscuamperfecto

Kandinski/ Padre/ Bendito sea tu Nombre

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